2009/12/21

Despedida Promoción: “COR UNUM ET ANIMA UNA” UN SOLO CORAZON UNA SOLA ALMA


En la ceremonia de "Despedida de la Prepromocioón a la Promoción 2009"
En primer lugar, tenemos que agradecer a Dios por haber permitido llegar a este Acto especial y trascendental en la vida de ustedes, promoción “COR UNUM ET ANIMA UNA” UN SOLO CORAZON UNA SOLA ALMA, ya que todo don perfecto viene de lo alto, del padre de las luces, quien nos proveyó, a nosotros los maestros, de los medios necesarios para sostener, guiar y apoyar a ustedes, nuestras hijas, durante sus estudios desde primaria en algunas y de secundaria en otras.
Como es usual, al concluir cada etapa de nuestra vida debemos detenernos para hacer una reflexión de lo hecho, de lo no-hecho y de lo queda por hacer. El fin de una etapa también nos vincula en un traqueteo de emociones reflexivas por haber marcado algo en nuestro camino diario. Hoy, ustedes, dan una vuelta de página en sus vidas, después de peregrinar horas eternas de niñez y adolescencia, en esta escuela, las cuales, serán mañana un puñado de nostalgia en sus corazones.

Y quizá con más nostalgia recuerden las experiencias vividas conmigo, seguro nada gratas. Porque sé que en ocasiones, algunas de ustedes (cuyos nombres citaré luego, recordármelo), porque no decirlo, nos habéis aburrido con mis clases y prácticas tediosas, pesadas, farragosas, ¡aprendíamos cada palabra!, pero la mayoría, que digo, la inmensísima mayoría han resultado enriquecedoras, agradables, amenas, entretenidas, distraídas, ¡verdad!

Espero que lo transmitido y enseñado, formado y lo más importante aguantado, porque seguro que en ocasiones he resultado bastante pesada, les sea útil en la vida. Yo no olvidaré a: Gozalo, porque me hizo entender que la literatura puede ser también una danza, y sí que danza muy bien, a Cecilia, porque me obligo a usar lentes oscuros, cuando quise abrir los ojos y enfatizar mis ideas haciéndole una pregunta; a Fiorella Briones y Rommy, quienes no olvidarán que el poema masa es de Gonzales Prada y Tristitia de Mariano Melgar, ¡si los autores despertaran de su tumba…! a Edita quien pasó horas intentando construir el infierno, el purgatorio de la Divina Comedia, a Karlita García, que con su gran voz y tamaño intento reemplazarme, ya quería ser la profesora de Literatura, a Karlita Soto, el rostro más adusto que el mío, con solo mirarla no daban ganas de perder el tiempo, a Aurora, con su innovación de esquemas para exponer, a Enriquez, quien no llegó a clase a dar examen por que se mudó de casa, a Ana Vanesa, y su frase todos merecen respeto, también los gay; a Itzel y su lema exígete, a María Luisa y su intrañable Paola – con su pregunta sorpresa, profesora que nos falta mejorar, a Zaira mejor no le digo nada… y más. Hay tantas experiencias que revivir…

Mientras recordaba cada suceso, me vino a la memoria Enrique de Vedia, escritor y docente (argentino) de quien tal vez no hayan oído hablar. Cuando despedía a sus alumnos que terminaban la secundaria les dejó estas palabras, las comparto también: “Jóvenes alumnos: Escuchad esta palabra, guardadla en vuestros corazón; haced de ella la ley de vuestra vida, y marcharéis sin tropiezos a vuestra estrella: esa palabra es ¡estudiad!”. Toda la vida. Estudien muchachas, aprendan, y háganlo con amor, con gusto. En este permanente camino de educarse, es donde siempre creí que ustedes pudieron haber aprendido algo a través de mí, pero, también aunque parezca paradójico, donde yo aprendí mucho es gracias a ustedes. Traté de darlo todo, como dice Miguel Angel Asturias en sus versos:
Amar es darlo todo
Todos fuimos hechos así
Hechos para echar estrellas en el mar
Hechos para echar semillas en el surco
Y después de una buena jornada
Levantar los ojos al cielo y decir
Señor, mi alforja esta vacía
Mi corazón lo ha dado todo.

Chicas, no olviden que el desafío que tiene cualquier persona al nacer es mejorar, madurar, crecer en todo, superarse permanentemente. Renunciar a ello es renunciar a la vocación de ser persona. En la vida no aprendemos y competimos para tener más, para ser más poderosos, para ser más famosos; ese es el partido que no debemos jugar.
Nos preparamos y Competimos para ser mejores personas; debemos ser más útiles al servicio de los demás. Si encontramos piedras en el camino tropezaremos, pero tenemos que levantarnos y seguir, Como dijo el poeta Walt Whitman al final de su “Canto de mí mismo” recuerdan: “No te desalientes si no me encontraras. Si me perdieras en un lugar, búscame en otro. En algún lugar te espero”.

Sólo la sabiduría, construida sobre la base del trabajo intelectual serio y de aprendizajes significativos; sólo con actos que afirmen un sólido andar por el camino del bien nos pueden convertir en mejores personas, ello demanda tiempo, esfuerzos y mucha constancia, ya aquí en la escuela, hemos logrado una buena parte de lo que les toca a cada una.

En la escuela han habido episodios felices y trágicos, pero están aquí al frente han cumplido una partecita de su gran misión. Ahora deben trazar objetivos nobles y claros, defiendan con responsabilidad sus principios, su vocación, sus ideales, sus proyectos de vida. Ser ex alumna del Colegio es algo más trascendente que haber terminado la secundaria: es aceptar un nuevo desafío. Luchen por ser mujeres de bien. No dejen de ser fieles a Dios, a su Patria, y sobre todo a ustedes mismas. Todos los que hemos acompañado su formación, lo hemos hecho con amor, aunque no les haya parecido y nos quedamos con un proverbio chino: “árbol plantado con amor, ningún viento derrumba”.
¡Buena suerte!

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