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2010/03/28

Qué es el placer? Anticipo de un libro que se publicará en Sudamerica

El placer más allá de lo que se puede saber.

Estaba seguro de que a esta altura del libro ibas a desafiarme con esta pregunta. ¿Intentás ponerme en ridículo o pedís ayuda?

Bueno, acepto de entrada que no tengo una respuesta fácil. O esquemática. Tal vez no existe. En consecuencia, te invito a dar un breve paseo por el rosedal de la filosofía, a ver qué encontramos.

Como primera aproximación apelo al pesado volumen de Routledge Encyclopedia of Philosophy , editada por Edward Craig. No te asustes: simplificaré al máximo sus conceptos, así no te me vas a quejar de que quiero aplastarte con sus miles de páginas.

Se supone que desde Platón el placer ha sido considerado la razón básica -a veces la única razón- para hacer algo. Estimula y moviliza mediante la excitación de cualquiera de nuestros sentidos. También con la emoción estética. O a través de la jubilosa adquisición de conocimientos. Podemos añadir la satisfacción de disfrutar la libertad, que se aprecia más cuando se la ha perdido. O recuperar la salud. O conseguir una grata relajación. El placer puede manifestarse de distintos modos y determinar variados puntos de vista. Puede ser objeto de enfoques éticos o antiéticos según sus matices, derivaciones o consecuencias.

Nunca resultó fácil definirlo. ¡Menudo problema! ¿Y si se lo analiza desde el contraste que produce su opuesto, es decir el displacer? ¿O el placer es algo más intenso que la simple ausencia del displacer? Sucesivas observaciones han compuesto listas de placeres vinculados a la comida, la música, la conversación, la amistad, la sorpresa, la compañía, la contemplación de la belleza, los éxitos competitivos, el juego y la creación. También te dije -no se lo debo a la Enciclopedia- que existen placeres antisociales: el asesinato, la tortura, el abuso, la opresión, la ofensa, el robo, la injusticia. El placer, además, puede venir en la fantasía, la duermevela o el estado onírico profundo.

Platón sintetizaba la cuestión asegurando que es el relleno de una falta. Ingenioso. Por ejemplo, comer es un placer que sacia el hambre. Freud podría ser considerado platónico, ya que también en algunos puntos de su teoría jerarquizó la homoestasis: el placer devuelve al descanso y restablece el equilibrio al quitar la desagradable tensión. La diferencia residiría en que Freud no habló del relleno de una falta, sino que se refirió a una descarga vinculada con los afectos de cada persona. Pero no te vayas aún de los gruesos pilares. Demos otros pasos. Aristóteles sucedió a Platón. Y Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, asoció el placer con una buena actividad. Cada sensación o cada acto producen placer en la medida en que son bien ejercitados. Además, sostuvo que el buen hombre no goza los placeres del mal hombre, desde el momento en que el buen hombre elige una forma de vida que no encaja con la del malo. Pero esto lleva a una diferenciación entre placeres buenos y malos, tema discutible a su vez.

Aristóteles se enredó en un nudo teórico, me parece. Te propongo saltear siglos y meternos en las teorías empíricas. Las teorías empíricas enfocan tres rasgos fáciles de entender. Primero, los placeres son cuantificables. Segundo, son sensaciones del cuerpo, localizables, como la que se tiene al calentar las manos junto al fuego; o no localizables, como el bienestar que viene luego de un saludable ejercicio. Tercero, hay una intrincada relación entre el placer y los objetos.

Basado en estas tres premisas, Jeremy Bentham distinguió nada menos que cinco variables, como los dedos de su mano. Supuso que con ellas podía determinar el total de placer que brinda una experiencia.

Bentham fue un político radical que nunca practicó el Derecho, pero impulsó reformas legales. Fue un sujeto interesante. Su moral se basaba en el utilitarismo -aspecto que dificulta entenderlo, porque el utilitarismo ahora no despierta simpatías-. Abría la mano y empezaba a contar las cinco variables correspondientes a cada dedo, desde el pulgar hasta el meñique.
Te propongo que hagas lo mismo para entender mejor su concepto del placer: abrí los dedos y empecemos:
Uno, la intensidad.
Dos, la duración.
Tres, la fecundidad (posibilidad de generar otros placeres).
Cuatro, la pureza (ausencia de dolor).
Cinco, la extensión del placer.

Como filósofo empírico, sostenía que el placer puede ser inducido por causas que no tienen una relación exclusiva con el objeto contingente, sino que ese objeto a su vez se liga con otros elementos. Y dio ejemplos simples para que se lo comprenda mejor: se puede degustar un vino, pero la intensidad de la satisfacción no se debe únicamente al vino, sino a la oportunidad, el sitio, la compañía y otros factores. Este razonamiento condujo a reconocer que no son los objetos quienes proveen la mayor satisfacción, sino el proceso al que están ligados. Y este proceso se entreteje con la afectividad y el juicio, que a su vez determinan el interés o desinterés que nos provoca cualquier experiencia.

Pese a su cientificismo -más cercano a un brillante sin pulir que a una perfecta alhaja-, Bentham fue ridiculizado por haber creído que era posible "calcular" el placer y la felicidad. Ignoraba que la felicidad no es un sentimiento preciso ni generalizable. Me animaría a sostener, Marcos, que es hija del dios Proteo. Cambia de rostro y de formas, es decir, de apariencia y también de contenido. John Stuart Mill, discípulo de Bentham, afirmó que algunos placeres son más deseados y más valorados que otros, debido a que su cualidad y cantidad difieren según el individuo. "Es mejor ser un hombre insatisfecho que un cerdo satisfecho; mejor ser Sócrates insatisfecho que un imbécil satisfecho." Hay bienes vinculados con la felicidad que se alejan de lo estrictamente material, como el talento, los lazos afectivos, la sensibilidad estética, la reflexión crítica, el afán investigador. Stuart Mill, en este punto, retorna a Platón, quien dijo en su República que los más grandes placeres son aquellos asociados con el ejercicio de nuestras facultades altas; por eso se atrevió a sostener que son preferibles los placeres mentales a los físicos. Pero con esa reflexión introducía la moral, a la que los placeres -¡ojo!- transgreden a menudo.

¿Quién es el juez eterno? Placeres que antes se consideraban horribles ahora tintinean inocencia. Pecados mortales se convirtieron en veniales. Y algunos hasta en virtud. No hay un camino paradigmático, infalible o indisputable.

Los que consiguieron esas condecoraciones no siempre han llegado lejos. Actividades o decisiones que en algunos hacen explotar asteroides de dicha, en otros se parecen a un día nublado. Ni siquiera las vidas de los personajes más exitosos pueden treparse al altar para que los adoren como únicos y perfectos modelos. Los bienes no valen igual para todos y algunos son disonantes e incluso antagónicos.

También se habla de la felicidad "episódica", rasgo que se superpone a la intensidad que cada uno puede atribuir a un idéntico episodio. Se la ha comparado con la forma musical de la rapsodia, es decir una sucesión bastante laxa de motivos que juegan sus claroscuros. Para colmo, Einstein intentó explicar la teoría de la relatividad con un ejemplo muy simple: sostener durante un minuto un plato hirviente parece un siglo, en cambio tener sentada sobre las rodillas un solo minuto a una bella mujer parece la eternidad.

Si aún necesitás más precisión, arreglátelas solo, Marcos. Doy por terminado nuestro breve paseo filosófico y lamento no haber encontrado la definición que me pediste. Ahora te voy a llevar hacia intimidades autobiográficas.

¡No te resistas! Es para contemplar con más detalle los meandros del placer. Y para darle más franqueza a este ensayo. Tus lectores no se molestarán por este vacilante obsequio. Te ayudaré.

Un buen ensayo sobre el ocio

El mensaje del ocio
Por Sergio Sinay
un tema clave es la dificultad de disfrutar del tiempo libre, sin cuestionarme qué debo hacer, sin la sensación de perder el tiempo, y sin estar permanentemente buscando actividades. Creo que es un defecto bastante común, y que impide pensar con tranquilidad y plantearse ciertas respuestas. No es fácil salir de la actividad constante, del continuo "acelere", pero pienso que deberíamos reflexionar sobre el motivo de esta conducta y tratar de remediarla, si se puede.

Dicen algunos especialistas, como si fuese una verdad revelada que sólo un hereje o un ignorante osarían cuestionar, que el consumo es el soporte de la economía. Para consumir es necesario dinero. Para tener dinero es necesario trabajar. Si pretendemos acceder a todo lo que se nos propone consumir (con la consecuente promesa de conseguir así felicidad, seguridad, atracción, certezas, poder, etcétera), tendremos que trabajar mucho. La consecuencia es lógica: no nos quedará tiempo libre. Y el que nos quede lo viviremos, con la culpa originada en la sensación de no ser "productivos". Consumir qué, consumir cuánto, consumir para qué, consumir a qué costos (emocionales, vinculares, de salud) no es cosa que preocupe a aquellos especialistas.

Ahora bien, ¿la productividad es tal sólo cuando sus frutos son tangibles, contables y materiales? Los antiguos y sabios griegos no lo veían así. Aristóteles decía que, cuando no está obligado a trabajar, el ser humano se encuentra con su naturaleza verdadera, no alienada, y allí surgen su creatividad y su espíritu en plenitud. En su clásica Utopía , el político y teólogo humanista inglés Tomas Moro (1478-1535) sostenía que seis horas diarias de trabajo alcanzan para atender las necesidades reales de la existencia. En su ensayo La pereza y la celebración de lo humano , incluido en la provocativa compilación Contra la cultura del trabajo , debida a Eduardo Sartelli, el profesor de economía argentino Pablo Rieznik rescata aquella y otras ideas. Como las de Tommaso Campanella (1568-1639), poeta y filósofo italiano que veía como suficiente una jornada diaria de cuatro horas para ambos sexos. O las de Robert Owen (1771-1858), inglés, padre del cooperativismo, para quien más allá de las ocho horas de "productividad" se empieza a perder la salud, la inteligencia y la felicidad.

Hasta la Edad Media, ocio y culpa no fueron juntos. Como recuerda el escritor, periodista y estudioso de este tema Osvaldo Baigorria (autor de Con el sudor de tu frente ), se instaló una nueva moral "que logró trasmutar la condena bíblica (Ganarás el pan con el sudor de tu frente) en una bendición. En la nueva moral, el ocio fue un contravalor". Poco después, Benjamín Franklin aplicaría su consejo de que "el tiempo es oro" y no hay que perderlo en actividades "innecesarias". Así llegamos a hoy, una posmodernidad en la que, mientras aceleramos en una carrera de promesas ambiguas y destino incierto, el neg-ocio (etimológicamente, negación del ocio) prevalece sobre el ocio. Se estigmatizan la contemplación, el puro sentir, el ser y estar en un aquí y ahora esenciales, el encuentro, la charla, la lectura lenta, el redescubrimiento de los sonidos, colores y perspectivas de la naturaleza. El ser antes que hacer para tener. Se pretende que hasta el ocio sea productivo (una verdadera contradicción en los conceptos). Se desconoce el derecho de la mente, el cuerpo y el alma al silencio, al reposo, al no hacer. Y se suele pagar, por ello, con síntomas, a menudo graves, de ese mismo cuerpo, esa misma mente, esa misma alma.

El psiquiatra francés de origen ruso Cyrille Koupernik (1917-2008) sostenía que la obsesión con la productividad, el estar siempre haciendo, "permiten evitar el trágico reconocimiento del vacío de la propia existencia, ligado a la insatisfacción de los deseos, a la soledad afectiva". Para Koupernik, "el que está ocupado no piensa". O, al menos, sólo piensa en aquello que lo ocupa. Desvalorizar el ocio, huir de él, significa, paradójicamente, perder un tiempo precioso. El tiempo de encontrarse consigo mismo, de explorar el itinerario existencial, de hacerse consciente de la propia vida y de descubrirse como un ser trascendente. Se dirá que son tiempos duros y hay que trabajar. Es innegable. Pero que el árbol de lo temporal no tape el bosque de lo esencial. Aun en tiempos duros importa la actitud hacia el trabajo y hacia el ocio. Porque es una actitud hacia la vida que se mantendrá en tiempos mejores.

2009/10/26

Lucha y agonía en EL SEXTO


UNIVERSIDAD CATÓLICA
“SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO”


Escuela profesional de Derecho
Asignatura:
Lengua y Comunicación II
Titulo:
Lucha y agonía del El Sexto
Autor:
Ramírez Garnique, Lesly
Ciclo:
II
Asesora:
Chirinos Sánchez, Flor
Lugar:
Chiclayo-Perú
2009
Lucha y agonía de El Sexto

El escritor José María Arguedas cuenta el drama humano de una cárcel peruana. En esta aventura el escritor, denuncia el horror carcelario, las injusticias, el homosexualismo, la colusión de criminales y bestialidad de los policías o guardianes, la existencia de pandillas sometidas a jefezuelos que reinan por el terror y demás aberraciones que se cometen dentro de una prisión; pero sobre todo los actos inhumanos, el abuso contra la dignidad de cada prisionero que a pesar de su condición (no poseer libertad) siguen siendo personas.

Dentro de la prisión las personas o presidiarios son vistos como bultos, que pueden ser manejados a antojo y disposición del más fuerte; por ende ¿Son merecedores de respeto? ¿Cuál es la causa de que sea así?

Como sabemos y quizás muchas veces hemos oído mencionar que el hombre tiene la condición de persona y por ende dignidad; lo cual lo hace poseedor de respeto, es digna por el mero hecho de ser un individuo de la especie humana, la dignidad humana como tal no es un logro, ni una conquista, sino una verdad derivada del modo del ser humano. Lo que sí se puede conquistar es el reconocimiento por parte de la Sociedad del valor y dignidad de la persona. Por lo tanto, la dignidad no es algo que deba alcanzar, ya que es digno desde el momento que “es” ontológicamente hablando.

Todo ser humano posee dos tipos de dignidad una “Dignidad Ontológica”, que hace referencia al tipo de ser o ente, al –ser persona-, y en concreto al hecho de que la persona es libre ahora bien, dicha dignidad no se gana ni se pierde por el uso que se haga de la libertad, mientras que la “Dignidad Moral” si cabe obtenerla o perderla: se obtiene por el buen uso de la libertad, se pierde cuando se hace mal uso de ella. No obstante la dignidad moral ni quita ni pone nada en la radical dignidad (dignidad ontológica) que, es tanto al ser humano corresponde. Con otras palabras, cabe ser buena o mala persona, pero siempre sobre la base de que se es persona, lo cual está dotado de un valor intrínseco inigualable, podríamos decir absoluto[1].

Esta dignidad ontología o innata es aquella a la que se hace referencia al hablar de los derechos humanos, por ejemplo explícitamente en el artículo 1 de las “Declaración Universal de los Derechos del Hombre” de las Naciones unidas determina que “Todos (los hombres) nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, y de igual manera ya sea de forma directa o implícitamente en el Articulo 1 º y 2º de nuestra Constitución peruana de 1993.

Pero que sucede cuando hacemos un mal uso de nuestra libertad y por diferentes motivos se cometa algún delito culposo en contra de la sociedad o del bienestar de algún ciudadano ¿se pierde la dignidad? , pues la Dignidad Ontológica no, pero la Dignidad Moral si, pues esta es la se pierde o se gana con el respectivo mal o buen uso de la libertad de albedrio humano. Es por tanto, una dignidad adquirida, que tiene que ver con el obrar de la persona con su “ser-persona”, no depende lo que es sino de lo que hace, y es concreto de lo que hace en sentido moral.

Al haber dado algunas aclaraciones sobre la dignidad podemos decir que en el Sexto deja ver, una mirada atenta, a aquello que sucede dentro de una cárcel, la historia de la cárcel no se refiere al ámbito privado sino que relata el movimiento general de los internos y, por supuesto, la interacción de ellos con el personaje principal que es Gabriel. En efecto la lectura es el informe de sobrevivencia de todo el grupo: cómo interactúan los presos, cuáles son los liderazgos que se disputan, cómo se distribuyen los espacios en relación con el poder que ostenta cada miembro o por que se disgregan y reagrupan casi a diario, se trata del desenvolvimiento de los presos según su mirada, que es la que organiza ese submundo, lo describe, lo expone para quienes no tienen acceso ni interés en el.

Pero a pesar de haber optado los presidiarios por una libertad errónea o equivoca, es decir, perder su dignidad moral, no dejan de perder su Dignidad Ontológica, pues vemos dentro de esta prisión lo actos que van en contra de ella, como los malos tratos de “Marivi”, “Puñalada”, entre otros, contra el “pianista” y el “japonés”, pues los hacían comer los excrementos, o los maltrataban de por sí, sin razón alguna, la alimentación de los vagos es una escena atroz que se repite una i otra vez

“Todos huían lejos con su lata o plato llenos; y se devoraban la masa de arroz, fideos y frejoles agusanados, en un instante(…) los débiles se quedaban frecuentemente sin recibir nada(..) Se metían los frejoles con cartón o papel y todo; o se mordían sus propias manos. No tenían casi tiempo para masticar. Los fuertes los seguían; les abrían las manos para capturar los restos; los lamian; y lamian el piso”. (Pp. 102-103)
A esto se unen las violaciones de los que ingresan por primera vez al Sexto, o de los más débiles, y el comercio homosexual, los presidiarios parecen incapaces de todo gesto verdaderamente humano[2]:
“vago que enfermaba, moría; nadie e llevaba alimentos a su celda. Iba consumiéndose por hambre; moría entre la fetidez de sus últimos excrementos y orines. Sus compañeros de celda lo arrojaban fuera al anochecer, si lo veían agonizante” (Pp.106).

Todo lo que sucede dentro de los espacios carcelarios sufre un agudísimo proceso de concentración la intensidad desorbitada parece ser la ley que gobierna este mundo. Las situaciones límites adquieren carácter de normalidad y lo monstruoso se confunde con lo cotidiano.
Aunque es toda la vida en prisión la que obedece a esta ley de sobre enfatización, son dos aspectos los que reciben mayor y más constante acento: la miseria y degradación moral. Una y otra se expanden corrosivamente pro todo el penal.

Decía Arguedas en el Sexto se concentra “lo mejor y lo peor del Perú”, la realidad carcelaria no solo revela la índole de la vida nacional al ser resultado de ella. También la revela porque el Sexto resulta ser una imagen del Perú. Detrás de aquellos muros chocan las razas, las clases sociales, las subculturas que integran (o desintegran al país), la violencia del orden establecido, su verticalidad tiránica solo avalada por la fuerza, allí contienden las ideologías políticas de los partidos, allí, en fin, el hombre explota al hombre, el dinero y el poder emana de un único centro que regulan toda la vida, una vida que desconoce la libertad y la justicia, pero sobre todo la dignidad como seres humanos que son.

Referencias bibliográficas:

· Barrio, José María. Elementos de Antropología Pedagógica. Rialp. Madrid .3º edición.2004
· Pinilla, Carmen María. Arguedas, Conocimiento vida. Ed. de la Pontificia Univ. Católica del Perú. Lima.1994.
· García Cuadrado, José. Antropología Filosófica. EUNSA. España. 2003.
· [1] Barrio, José María. Elementos de Antropología Pedagógica. Rialp. Madrid .3º edición.2004
[2]Pinilla, Carmen María. Arguedas, Conocimiento vida. Ed. de la Pontificia Univ. Católica del Perú. Lima.1994.

Anhelo de superación


UNIVERSIDAD CATOLICA
SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO
FACULTAD DE DERECHO

ASIGNATURA:

Lengua y Comunicación II
ALUMNA
Pierina Bustamante

TITULO DEL ENSAYO:

Anhelo De Superación

ESCUELA DE DERECHO

CICLO: II

ASESORA:

Maria Flor Chirinos Sánchez

Chiclayo, 1 de Julio de 2009

EL ANHELO DE SUPERACION

El hombre constantemente busca el sentirse valorado y aceptado por la sociedad, pero lo que no toma en cuenta es que para que otros aprendan a valorarlo tiene que empezar valorándose y aceptándose él mismo con todos sus defectos y virtudes.

Constantemente el hombre busca superarse en la vida creyendo que con esto podrá sentirse importante y valorado por los demás, cree buscar su felicidad motivado por ese deseo de ascender socialmente y se desvía del verdadero camino que es el superarse por el hecho de autovalorarse y sentirse útil a la sociedad.

Los hechos tienen lugar en el transcurso de los ocho años de estudios en Salamanca que dan al protagonista un triunfo parcial. Los cuatro años viajando por Italia constituyen un receso en la infalible lucha, que le sirve para aumentar sus conocimientos del mundo.

Pero ¿Qué tan importante es en la vida del hombre, el no sólo buscar sino el llegar alcanzar la superación personal?
Miguel de Cervantes Saavedra en su obra el “Licenciado vidriera” nos muestra que el hombre constantemente esta en busca de un anhelo de superación y es perseverante en su afán por alcanzarlo.
El autor describe a un típico personaje de su época, caracterizado por un natural ingenio y audacia que reflejara en el esa personalidad vivaz e inteligente, que logrará despertar tanto en los dos caballeros estudiantes de Salamanca como en el capitán don Diego de Valdivia, el deseo por ayudarlo a alcanzar ese tan anhelado ascenso social.

La novela subyace en el deseo del protagonista de lograr el tan anhelado ascenso social en aquella época. El protagonista refleja los ideales y la conducta de un joven que busca superarse en la vida y sobresalir en el estudio de las leyes .En el ascenso progresivo del protagonista dos personajes serán decisivos en su vida, uno el cuál le proporciona los estudios de leyes y el otro personaje que advierte en el joven, el ingenio y la astucia por engrandecer sus conocimientos del mundo.
Ese afán de superación lo llevarán en un principio a someterse en la ocupación de siervo, como peldaño para lograr su fin, el cuál obtenido le servirá para abandonar todo tipo de actividades denigrantes como eran el trabajo y el comercio, para dedicarse a otras más nobles, como el ejercicio de las letras.

El protagonista logra culminar sus estudios de leyes, pero se verá obstaculizado por un asedio amoroso que lo conducirá a la insania como único recurso para conservarse en la cima de la fama.
El joven convertido en un licenciado en leyes conocerá a una muchacha que se enamorará de él, pero al verse despreciada trata de captar su atención dando le a tomar un hechizo amoroso que origina en él la perdida del juicio. Como es loco pero no ha perdido su ingenio y sabiduría, todos lo siguen y quedan deslumbrados de su inteligencia.
El protagonista utiliza como recurso su locura para continuar sintiéndose admirado por los demás y su fama no decline.
El desenlacé de esta novela es dramático, pues el protagonista al mirar su critica situación, toma una férrea decisión y logra recuperar parcialmente su fama al morir como soldado valeroso en Flandes.
Muestra la imperiosa tendencia popular del protagonista hacia la nobleza que a veces se alcanza y a veces no; en este caso se logra a medias.
Cervantes logra su objetivo, que es mostrarnos una imagen fiel del personaje de su época, caracterizado por su loco afán de superación social, signo inequívoco de triunfo.

Esa ansias de sentirse apreciado por los demás, muestra esa falta de personalidad, de autoestima; de querer superarse pero motivado por el reconocimiento de los demás y no llegamos a darnos cuenta que lo que hacemos es entregar a las personas el poder sobre nosotros. Si nos miran, se interesan por nosotros y nos rinden pleitesía, entonces sentimos que importamos. De lo contrario, nos sentimos ignorados y como si no tuviéramos ninguna valía.


Depender de la opinión de los demás es tener una autoestima baja, tratar a toda costa de ocultar que la persona se siente internamente insegura, no valorada y poco querida.
El hombre para poder alcanzar la superación profesional, primero debe aprender a valorarse y a conocerse el mismo; saber que es capaz de abrirse camino en la sociedad porque él se lo propone, no para probarle al mundo que es el mejor.
Cuando basamos nuestra valía personal en lo que la gente piensa de nosotros, nos convertimos en seres dependientes. Nuestra felicidad deja de depender de nosotros y pasa a depender de los otros. Es como si olvidáramos que sabemos respirar y le pidiéramos, a cada persona que viéramos, que nos aplicara respiración artificial. Vamos de persona en persona buscando “su interés” o el aire para respirar. Sin embargo, nosotros no lo necesitamos tenemos la capacidad de respirar solos, pero lo olvidamos creyendo que sin el interés de las personas, no podremos hacerlo.

Seamos capaces de salir adelante por nosotros mismos y mantenernos a flote por nuestras cualidades y destrezas, que no nos pase lo que al protagonista; que para mantenerse en la fama de su carrera, se ve en la necesidad de refugiarse en la locura. A pesar de esto, su fama se desploma al ocurrir su retorno a la cordura y darse con la sorpresa que como loco era seguido y admirado pero, como cuerdo pasa desapercibido.
No basemos nuestro destino en la opinión de los demás, el hecho que, otras personas no nos consideren “importantes” no significa que no lo seamos; demostremos que somos capaces y concientes de nuestras capacidades y con esto del aporte que brindamos a la sociedad.

El éxito en la vida de la persona no se encuentra solo en lo profesional, sino en el valor y en la autoestima que se tenga el propio ser humano; como esperar que los demás me acepten si yo mismo no lo hago. Hay que aprender a querernos por lo que somos y valemos.



No debemos vivir nuestras vidas orientadas hacia fuera, buscando la felicidad en el mundo externo; a través del logro de metas que demuestren que somos capaces, y de la permanente búsqueda de aprobación, atención y admiración de los demás. Por el contrario orientemos nuestra vida hacia adentro, buscado la felicidad en nuestro mundo interior a través de la nesecidad de conocernos, aceptarnos y amarnos a nosotros mismos.

La felicidad y la alegría de ser exitoso están a tu alcance aunque solamente tú sepas que has alcanzado el éxito.
Acéptate como eres y simplemente comprométete con un proceso de mejora constante. Disfruta del camino, y si además llegan esos importantes resultados, pues mucho mejor. Con esta filosofía comenzarás a comprender que la auténtica felicidad está en todas partes y en todos los momentos.

La felicidad es una opción personal. Uno decide ser feliz a lo largo del camino independientemente de cuales sean los resultados. La felicidad llega cuando uno tiene una sana actitud ante la vida. Cuando se es capaz de poner las cosas en perspectiva. Cuando nos sentimos bendecidos por todo lo que sale bien, y tomamos los desafíos que la vida nos presenta con una sana actitud de superación y desarrollo personal.
En la vida el hombre busca permanentemente superarse, pero el llegar alcanzar esa superación le cuesta mucho; porque en el camino que recorre para llegar a obtenerla se presentan múltiples obstáculos que solo podrá ser capaz de afrontarlos cuando aprenda a conocerse el mismo y así poder servir a los demás.
Las limitaciones más graves son aquellas que tú mismo te fijas. Si estás convencido de que no puedes hacer algo, nunca lo harás

Muchas personas disponen de más capacidad de la que piensan, y sin embargo viven una vida limitada por falta de confianza en si mismas; asimismo hay otras que son perpetuas fracasadas por no darse cuenta de queque los objetivos que se fijan son irrealistas de acuerdo con sus capacidades.
Tanto la falta de confianza como el exceso de la misma pueden contribuir a no tener una vida tan exitosa como se podría.

A lo largo de enunciar los diferentes argumentos de la obra llegamos a la conclusión que es fundamental en la vida del hombre el alcanzar esa ansiada superación personal, el sentirse comprometido consigo mismo y a la vez realizado como persona; estos deberán ser los motivos que nos impulsen a buscar nuestra superación.
No nos detengamos a pensar en lo que consideren los demás sobre nosotros, somos autónomos y capaces de lograr nuestras metas con esfuerzo y perseverancia.

Aprendamos a disfrutar lo que tenemos, a vivir y a servir, para que cuando llegue el futuro miremos hacia atrás y veamos la verdadera felicidad que vivimos.

BIBLIOGRAFIA:

v Cervantes Saavedra, Miguel. Novelas ejemplares, Ebisa, Perú 2003.

v Fishman, David. El espejo del líder. Fondo editorial UPC, Perú 2000.

v Viñedo, José Maria. La felicidad es una decisión. 2009.

La belleza en el retrato de Dorian Gray



SOPLAPUCO GUERRERO, Yessenia Geraldinne

Estudiante de la Facultad de Derecho, V ciclo

Asesora: María Flor Chirinos Sánchez

Asignatura: Lengua y Comunicación II

–Chiclayo- 2009


Una gran parte de esta única novela de Oscar Wilde gira en torno a la belleza. Su búsqueda, el egoísmo de poseerla eternamente y de adaptarla como forma de vida. De ella podemos decir pues, que se encuentra dentro de la corriente esteticista – el arte por el arte- que surge a finales del S. XIX en Inglaterra.[1] Pero la razón por la que decidí tratar este tema en especial es porque creo que la belleza, no solo se manifiesta a nivel de cada personaje, sino en la esencia de la obra misma. Esta sea tal vez, la clave del éxito literario de Wilde, pues esta “intención esteticista”[2] la hallamos en toda la obra.

Es por esto que pretendo centrarme precisamente en la manera en que Wilde plasma la belleza en sus personajes y la interpretación que estos hacen de ella. Comencemos pues, indagando sobre un concepto general de este término, según la RAE: “…Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas…” [3]

En esta novela, que “…eleva el placer a la categoría estética y presenta la vida como artificio e invención…”[4], observamos cómo este concepto se ve tergiversado y corrompido por el relativismo y el cinismo de la manera de pensar que poco a poco va adoptando el protagonista, el joven Dorian Gray. Como característica principal y general de este personaje, podemos considerar que se vale de su belleza física para cometer los vicios más despreciables.

¿Cómo se manifiesta esta característica?, pues bien, en Dorian presenciamos dos momentos y, por lo tanto, dos formas de observar su propia belleza: Antes y después de conocer a Lord Henry Wotton. Antes de conocerlo, al principio de la historia, la belleza de Dorian es un “atractivo natural”[5] determinado por su misma juventud, por su ignorancia y su inocencia.
“Si era, en realidad, maravillosamente gentil con sus labios escarlata finamente dibujados, sus francos ojos azules, su pelo rizoso y dorado. Todo en su cara atraía la confianza hacia él. Allí estaba todo el candor de la juventud unido a la pureza ardiente de la adolescencia. Notábase que el mundo no la había manchado aún…”[6]

En esta descripción que inmediatamente recorre la mente de Lord Henry al cruzar algunas palabras con Dorian por primera vez, podemos apreciar la impresión que produce el protagonista sobre aquel que trate con él. Queda por sentado entonces, la belleza física impresionante que posee el apuesto Dorian.

Al continuar la plática, después de haber sido presentados casi por obligación por Basilio Hallward, amigo de Dorian; nuestro protagonista queda impresionado por la filosofía de vida que a grandes rasgos le va mostrando Lord Henry. Poco a poco, va calando en el alma inocente de Dorian, quien nunca antes había escuchado algo igual. Veamos algunas de las frases que Lord Henry utiliza sutilmente para atrapar a Dorian:

“Usted, mister Gray, usted mismo, con su juventud rosa y su adolescencia blanquirrosa, habrá tenido pasiones que le hayan atemorizado, pensamientos que le hayan llenado de terror, días de ensueño y noches de ensueño cuyo simple recuerdo pudiera reír de vergüenza sus mejillas…”[7]

“…posee usted la más maravillosa juventud, y la juventud es lo único que vale la pena”[8]

A raíz de todo este intercambio de frases superfluas y frías es que Dorian queda maravillado y así, cambia de perspectiva con la influencia de Lord Henry, quien a su vez, hace las veces de “Mefistófeles” en la novela, pues es él quien “fomenta la egolatría y el hedonismo en Dorian”[9]

Pero es importante recalcar, que antes de todo este cambio, se aprecia una resistencia inicial de parte de Dorian hacia las ideas de su nuevo amigo, ya que en un principio, hasta trata de oponerse pues las encontraba “repugnantes y alarmantes”[10]. Sin embargo, éstas le hacen reflexionar profundamente y aquella tentación se hace cada vez más persistente.

“¡Deténgase usted! – balbuceó Dorian Gray-. ¡Deténgase! Me deja usted aturdido. No sé qué decir. (…)No hable. Déjeme pensar…”[11]

A medida que avanza la trama de la novela, las ideas de Lord Henry “violentan y dinamizan”[12] el pensamiento de Dorian y lo influencian de tal manera, que “despoja de su propia personalidad y conciencia”[13] y transforman la visión de la belleza de Dorian en una obsesión. Así pues, son muchas las ideas que asaltan la mente del adolescente, sobre todo después de apreciar aquel cuadro en el que Basilio lo retrató aquella tarde que conoció a Lord Henry.

“¡Qué triste es”-murmuraba Dorian con los ojos fijos todavía en su retrato-. (…)Me volveré viejo, horrible, espantoso. Pero ese retrato permanecerá siempre joven… (…) ¡Si ocurriese al contrario, al contrario, si fuera yo siempre joven, y si este retrato envejeciese! (…) ¡Por ello daría todo! (…) ¡Por ello daría hasta mi alma!”[14]

“Siento celos de todo aquello cuya belleza no muere. Tengo celos de mi retrato (…) ¿Por qué ha de conservar él lo que yo perderé?”[15]

Así, reconocemos como segundo momento en la interpretación de Dorian de la belleza, a la que tiene lugar después de conocer a Lord Henry, pues a partir de ello, Dorian “se vuelve consciente de lo efímeras que son la juventud y la belleza”[16]

Apreciamos pues, que la belleza física se vuelve una obsesión para Dorian Gray, y todo ello no sólo gracias a las expresiones persuasivas de Lord Henry, sino a todos aquellos halagos que recibía por su sola belleza física, “en todo momento le hablan de su belleza física, la que él tiene. Le hacen ver, también, lo desafortunado que sería sin ella (…) la belleza interior les importaba un bledo.”[17] Mientras Dorian, ante tanto halago, no se daba cuenta que su belleza, por ley de la vida, era intrascendente.

Inclusive el mismo Basilio, quien no deseaba en absoluto que Dorian se entere de su gran devoción por su belleza, se siente impactado por el físico del joven, y el retrato que hace de él es “fruto del amor que éste siente por el arte y la belleza de su joven modelo”[18]

Hasta ahí con Dorian. Para no perder la hilación de este ensayo en la continuidad de la novela, valga señalar que toda aquella corrupción del concepto de la belleza, y en general de la vida misma, al que hemos hecho mención líneas arriba, se refleja en el retrato de Dorian que pintó Basilio, éste pues, se llega a convertir en su alma; refleja no solo los estragos de la ancianidad, sino de su vida depravada y viciosa.

Me parece preciso pues, a manera de reflexión, analizar también y en última instancia, lo que significa la belleza para este personaje caracterizado por sus rebeldes y provocativas frases, Lord Henry Wotton[19]:

“…y la belleza es una forma del Genio más elevada; en verdad, que el Genio no tiene necesidad de explicación…”[20]

“…Es una soberanía de derecho divino. Hace príncipes a los que la poseen…”[21]

Lord Henry, ve por sobre todo la belleza física, para él esto es lo único que debe importar, toda su filosofía de vida se resume al hecho de que se debería gozar de su atractivo exterior porque los años no pasan en vano. En pocas palabras, la noción que posee de belleza es de pura vanidad.

Otra idea detentada por este personaje y que podemos reconocer, es la consideración de la belleza como un fin en sí mismo. Pues claro, al afirmar que la belleza no necesita explicación, sostiene firmemente que ésta no podría explicarse si no es según sus propias leyes. Así, rebaja al ser humano a la condición de un simple objeto o fuente del placer que produce la belleza.[22] He aquí la reflexión acerca del paradigma que se propone en este personaje: Va contra todo principio estético y moral.

Admitiendo la corrupción moral del protagonista, cabría pues introducir a ambos personajes, alumno y maestro, en un solo saco. “...Lord Henry y Dorian son dandies decadentes”[23]. ¿Qué quiere decir esta frase? Pues bien, sabemos que dandi es el hombre elegante; Wilde se consideraba uno. Los personajes mencionados eran dandies en cuanto transgredían la noción de la estética, o la belleza, al plantear mediante su ideología “la renuncia al alma como fuente de placer y, por ende, (…) proponer la posibilidad de cosificación del otro para convertirlo en objeto de placer”[24].

Tanto Lord Henry como Dorian atribuyen a la belleza un valor que en sí misma no posee. A Dorian le horroriza el saber que pronto se verá viejo, Lord Henry se lo hace saber; y ambos quieren cambiar este principio. “…La ambición, la vanidad, la vanagloria, envueltas en su aspecto bello, transmitidos por Lord Henry, hacen a Dorian una persona mas despreciable e infame….”[25]

Hemos visto pues, como la belleza, y el placer a su vez, tratan de colocarse por encima de lo humano. A mi parecer, el tema central de esta novela gira en torno a la degradación del alma humana por la pasión y búsqueda enfermiza de la eterna belleza. A raíz de esto es que podemos distinguir a lo largo de toda la obra, como la belleza, en su aspecto puro y sencillo, al abrir los ojos a una “falsa realidad” se corrompe y se convierte en obsesión.

La reflexión hacia la cual nos debería llevar esta interesante y bellísima novela, en un ámbito más profundo y un tanto filosófico, es a no permitir influenciarnos por pensamientos subjetivistas que nos retraten la realidad de manera equivocada. Nunca podrá existir la belleza y el placer por encima de nuestra persona.

BIBLIOGRAFÍA

DIAZ TARRILLO, Lelia. Tesis: “Análisis temático, estructural y de valoración ética de el retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde y el extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde de Robert L. Stevenson. Coincidencias y divergencias”. Especialidad: Lenguas. Chiclayo. 2007.

EDITORIAL RAMÓN SOPENA. Clásicos Ingleses Sopena. 1º edición. RAMON SOPENA. Barcelona. 1978.

GRUPO OCÉANO. Diccionario de Literatura Universal. 1º edición. GRUPO EDITORIAL OCÉANO. España. 2004.

MARTÍNEZ VICTORIO, Luis Javier. Transgresión estética y perversión racionalista en The Picture of Dorian Gray. Sección Departamental de Filología Inglesa. Universidad Complutense de Madrid. Estudios ingleses de la Universidad Complutense, ISSN 1133-0392, Nº 4, 1996, pags. 161-174. Ubicado el 04.06.2009. Obtenido en http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=174399

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la Lengua Española. 22º edición. Tomo III. Q.W. Editores S.A.C. Lima-Perú. 2005.

WILDE, Oscar. El retrato de Dorian Gray. ALMÉN EDITORES. Lima-Perú. 2001.

ZAMORA NIETO, Fanny. Diccionario Zamora de la Literatura Universal. 2000 años de Literatura. Consultor bibliográfico y literario A-Z. 2º edición. ZAMORA. 1997.

[1] Cf. GRUPO OCÉANO. Diccionario de Literatura Universal. 1º edición. GRUPO EDITORIAL OCÉANO. España. 2004. 1098.

[2] Incluso en los diálogos (los de Lord Wotton, sobre todo) pues “…anuncian perfectamente el ingenio, la ironía (…) que habrán de ser la clave del éxito en sus comedias venideras…”. Cf. EDITORIAL RAMÓN SOPENA. Clásicos Ingleses Sopena. 1º edición. RAMON SOPENA. Barcelona. 1978. 747.

[3] REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la Lengua Española. 22º edición. Tomo III. Q.W. Editores S.A.C. Lima-Perú. 2005. 245.

[4] ZAMORA NIETO, Fanny. Diccionario Zamora de la Literatura Universal. 2000 años de Literatura. Consultor bibliográfico y literario A-Z. 2º edición. ZAMORA. 1997. 1341.

[5] DIAZ TARRILLO, Lelia. Tesis: “Análisis temático, estructural y de valoración ética de el retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde y el extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde de Robert L. Stevenson. Coincidencias y divergencias”. Especialidad: Lenguas. Chiclayo. 2007. 132.
[6] WILDE, Oscar. El retrato de Dorian Gray. ALMÉN EDITORES. Lima-Perú. 2001. 21.

[7] Loc. Cit.

[8] Ibidem. WILDE: 2001; 26.

[9] Ibidem. DÍAZ TARRILLO: 2007; 12.

[10] Ibidem. DÍAZ TARRILLO: 2007; 58.

[11] Ibidem. WILDE: 2001; 23.

[12] MARTÍNEZ VICTORIO, Luis Javier. Transgresión estética y perversión racionalista en The Picture of Dorian Gray. Sección Departamental de Filología Inglesa. Universidad Complutense de Madrid. Estudios ingleses de la Universidad Complutense, ISSN 1133-0392, Nº 4, 1996, pags. 161-174. Ubicado el 15.06.2008. Obtenido en http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=174399. 7.

[13] MARTÍNEZ VICTORIO: 1996; 10. Op. Cit.

[14] Ibidem. WILDE: 2001; 30.

[15] Ibidem. WILDE: 2001; 31.

[16] ZAMORA NIETO: 1997; 1342. Op. Cit.
[17] Ibidem. DIAZ TARRILLO: 2007; 50.

[18] Ibidem. ZAMORA NIETO: 1997; 1342.

[19] Lord Henry encarna todos los vicios del siglo XX. Es un hombre muy superficial, vive los placeres y aconseja pensamientos egoístas. “No es virtuoso (…) el tema de la belleza física le interesa más, que la interior de Dorian…”. Cf. DÍAZ TARRILLO: 2007; 64.

[20] Ibidem. WILDE: 2001; 27.

[21] Loc. Cit.
[22] Cf. Ibidem. MARTÍNEZ VICTORIO: 1996; 8, 10.

[23] Ibidem. MARTÍNEZ VICTORIO: 1996; 12.

[24] Loc. Cit.

[25] DÍAZ TARRILLO: 2007; 132.

Ushanam Jampi



Universidad Católica Santo
Toribio De Mogrovejo

CURSO : comunicación II

TEMA : Ensayo sobre Ushanam Jampi

PROFESOR : Chirinos Sánchez, Flor.

ESTUDIANTE : Cabrera García, Aurelio Juvenal.

CICLO : 2009 I

CHICLAYO, 01 DE JULIO DEL 2009
Ushanam Jampi

El ejercicio de la judicatura y el contacto con las comunidades le permiten a Enrique López Albujar el acceso a la verdadera idisioncracia del indio de las alturas. Advierte que no es como lo pintan algunos cronistas del siglo XIX. Es rebelde, no sumiso, valiente, no temeroso solo el natural afán de sobrevivir le obliga a simular frente al patrón poderoso y despiadado, pero es capaz de sacrificarse por su patria, por su madre, por su comunidad, sin embargo vástago de una raza vejada por seculares abusos no puede confiar en la justicia de los “mistis” y creyendo que puede fijar su propia ley se extravía y delinque, esta es la materia de los “Cuentos Andinos”.

La ocasión propicia para escribirlos se presenta cuando López Albujar es sancionado, a causa de una sentencia absolutoria que disgusta a la superioridad, se retira a la finca de su amigo Adolfo Cavalle, cuatro meses suspendido. Entre Abril y Julio de 1918 prepara el libro que perfila su celebridad. Al ser publicado en 1920, el éxito es rotundo, el libro promovió interés en el Perú y fuera de el, le dio rápido prestigio a su autor y se señalan el cenit de su carrera como escritor, quien publicó casi enseguida una nueva edición. En efecto en 1924 aparece una segunda edición de “Cuentos Andinos”.

Son sus cuentos andinos solamente publicados en 1920 con prólogo de E. Ayllón los que van a significar tanto en la historia literaria peruana. Ofrecen en primer lugar un definido indigenismo con una evidente preocupación por el destino del hombre peruano. Muchos e intensos estudios y encuestas son precursores de su peculiar indigenismo como lo ha mostrado Cornejo. Hay en esos cuentos ahondamiento psicológico y pupila de magistrado, pues muchos de los casos allí presentados están relacionados con el tema del delito, de la situación particular del indio dentro de una legislación que no esta acorde con su tradición o que el ignora. Pero el lado de este temperamento que podemos llamar sociológico, López Albujar posee un extraordinario sentimiento trágico que domina la escena, inundando el cuadro con el horror, la conmiseración, la admiración espelúznate, el espanto.

No son las fuerzas de la naturaleza, ni la opresión del indio las que aparecen primordialmente en estos cuentos, sino la psicología de personajes especiales y la vida misma en instantes trágicos, dentro de características propias de los andes y de la comunidad indígena. El indio esta ahí, en si mismo como el gran personaje de la narrativa peruana.

En cuentos andinos la literatura indigenista del Perú halla su mejor exponente, como muy puntualiza José Mejia Baca: “señalo el camino a seguir en esta literatura nuestra, indígena y mestiza. Surgió el indio en sus verdaderas esencias actuando y pensando como indio; por indígena y mestiza trae el compendio de la vida integral de nuestros Andes insondables bañadas de misterios, encrucijadas y inesperadas leyendas.

En una entrevista con el doctor Raúl Estuardo Cornejo quien versa su tesis sobre Enrique López Albujar se le preguntó que cual sería la obra fundamental de López Albujar , a lo cual respondió: ciertamente me inclino por “Cuentos Andinos” como libro renovador, libro que dio la vuelta al mundo, como López Albujar se lo prometió a su esposa cuando empezó a escribir durante su suspensión como juez en Huánuco. Además, tiene, pues el carácter de un libro que enfoca la problemática del indio en forma descarada y evidentemente abre la ruta del indigenismo peruano, que más tarde adquirió posición epónima con Ciro Alegría y José María Arguedas.

En el cuento “Ushanam Jampi” de la colección de “Cuentos Andinos” del escritor Enrique López Albujar existió un debido proceso en el juicio que se llevo a cabo por los delitos cometidos por parte de Cunce Mayle?


El inicio formal del juzgamiento se presenta dando cabida a la puesta en escena de los debates que han de tomar lugar en el curso de las Audiencias, siempre que se encuentren presentes los actores principales del juicio oral; se interroga a un testigo o ha su vez contra interrogándole, así también de presentar ante la instancia jurisdiccional la teoría del caso que sostiene su postura procesal, conformando posiciones dialécticas que han de confrontarse probatoriamente en el desarrollo del juzgamiento.

En el desarrollo del juicio importa la exteriorización de todos aquellos datos que resultan idóneas y necesarios para poder esclarecer el hecho, materia de probanza que deben ser sido aprobados por el juez de la investigación preparatoria, la actuación probatoria se sujeta a dos aspectos puntuales: a los relatos fácticos que han sido propuestos en el escrito de acusación como casamiento de la hipótesis incriminatoria así como los medios probatorios que han sido ofrecidos por las partes.

Los alegatos de apertura son la exposición de los argumentos que cada una de las partes a adoptado como su teoría del caso, su propia versión de los hechos en cuanto a las proposiciones fácticas que en conjunto han de acreditar los elementos constitutivos de las teorías jurídicas sobre las cuales apoya su posición.

Una de las características de proceso acusatorio es la oralidad, la cual se explota como la manera más efectiva de comunicación y de contención que es justamente la esencia del acusatorio: el examen cruzado y la confrontación directa entre los involucrados.
Apertura del juicio y posición de las partes se da con la instalación de la audiencia, el juez enunciara el número del proceso, la finalidad específica del juicio, el nombre y los demás datos completos de identidad personal del acusado, su situación jurídica, el delito objeto de acusación y el nombre del agraviado. Acto seguido el fiscal expondrá resumidamente los hechos objeto de la acusación, la calificación jurídica y las pruebas que ofreció y fueron admitidas. Posteriormente, los abogados del actor civil y del tercero civil expondrán concisamente sus pretensiones y las pruebas ofrecidas y admitidas. Finalmente el defensor del acusado expondrá brevemente sus argumentos de defensa y las pruebas de descargo ofrecidas y admitidas.

En los alegatos las partes han de presentar también su propia versión de los hechos, sobre todo de la defensa que se supone ha de refutarle contenido de la acusación.
Al fiscal le corresponde exponer de forma sucinta y coherente su versión de los hechos, poniendo en detalle los argumentos que sostienen en la culpabilidad de su hipótesis delictiva, de que se a cometido un delito y de que el acusado es el autor y/o el participe de aquel, es visión de los hechos que se supone han sido construidos a partir del primer momento en que recogió la noticia criminal en el marco de las diligencias preliminares que presenta de forma acabada con la exposición de su acusación.

Culminados los alegatos preliminares, el juez informara al acusado de sus derechos y le indicara que es libre de manifestarse sobre la acusación o de no declarar sobre los hechos. El acusado en cualquier estado del juicio podrá solicitar ser oído, con el fin de ampliar aclarar o complementar, sus afirmaciones o declarar si anteriormente se hubiese abstenido.
Así mismo el acusado en todo momento podrá comunicarse con su defensor, sin que por ello se paralice la audiencia, derecho que no podrá ejercer durante su declaración o antes de responder a las preguntas que se formulen. Al acusado se le concede la oportunidad de dirigirse hacia al tribunal, pues es el principal actor del juzgamiento sobre quien recae la imputación delictiva, es su libertad la que se pone en juego así como su honorabilidad frente a la sociedad por lo que su “derecho a ser oído” debe ser garantizado en todo el desarrollo del juzgamiento, se le permite también conferenciar con su abogado en todo momento, ha excepción del momento en que se emite su declaración o debe responder a una pregunta del interrogatorio de que es objeto.

La posición del acusado y la conclusión anticipada del juicio (conformidad). La admisión de los cargos por parte del acusado no se trata de una confesión sincera, si no que al acusado se le allana a los cargos formulados por la fiscalia, da su “conformidad” a la imputación delictiva que le atribuye ser autor y/o participe de un hecho punible, con ello se allana también a las consecuencias jurídicas – penales y jurídico – civiles de su admisión de culpabilidad, podemos definir a la conformidad como aquel procedimiento especial que permite la terminación anticipada del juzgamiento, siempre que el acusado se adhiera a los cargos formulados por el fiscal.

La conformidad prevista en el nuevo código establece que cuando el acusado responde afirmativamente a la “admisión de cargos” sea en calidad de autor y/o participe, podrá conferenciar con el fiscal en presencia de su abogado, para llegar a un acuerdo sobre la pena, para cuyo efecto la audiencia se suspenderá por breve término.

El juez después de haber instruido de sus derechos al acusado le preguntara si admite ser autor o participe del delito materia de acusación y responsable de la reparación civil.
Si el acusado, previa consulta con su abogado defensor, responde afirmativamente, el juez declarara la conclusión del juicio.

La garantía exige que el litigante sea oído con las formalidades legales y no dependa del número de instancias que las leyes procesales establezcan según la naturaleza de las causas, pues al reforma constitucional de 1994 consagra expresamente el derecho del inculpado de “recurrir del fallo ante juez o tribunal superior”
Las garantías se acentúan cuando la referencia se dirige al proceso, donde se destaca que los principios del debido proceso y la defensa en juicio exigen que la acusación con precisión la conducta imputada a los efectos de que el procesado pueda ejercer en plenitud su derecho de ser oído y producir prueba en su descargo, así también el de hacer valer todos los medios conducentes a su defensa. El debido proceso implica el derecho a ser oído, el derecho a ofrecer y producir prueba y a obtener una decisión fundada.
La inviolabilidad en juicio de la persona y los derechos que asegura la constitución suponen la posibilidad de recurrir ante algún órgano jurisdiccional en procura de justicia y que el litigante sea oído y se le de ocasión de hacer valer sus medios de defensa en la oportunidad y forma previstas por las leyes de procedimiento. Tal garantía incluye el derecho a lograr una administración de justicia rápida dentro de lo razonable, evitando la prolongación de los procesos indefinidamente.

Ningún habitante de la nación puede ser condenado sin juicio previo fundada en la ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa.
Nadie puede ser obligado a declarar contra si mismo, ni arrestado sino en virtud de una autoridad de orden escrita de autoridad competente.

Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El domicilio es inviolable como también la correspondencia epistolar y los papeles privados y una ley determina en que casos y con que justificativas podrá procederse a su allanamiento y ocupación.
Quedan abolidos para siempre la pena de muerte, toda clase de tormento y azotes.

Las cárceles de la nación serán sanas y limpias para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas y toda medida que a pretexto de preocupación conduzca a mortificar, lo que más allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que lo autorice.
De esta manera la reseña jurisprudencial encasilla al debido proceso con los límites del artículo 18 de la Constitución Nacional.

La protección constitucional del domicilio no se puede anular absolutamente, esto le esta vedado aun a los jueces y la orden de allanamiento solo tiene por efecto franquear este domicilio a único fin de realizar una diligencia concreta.
Si la orden de captura existía con anterioridad al ingreso a la morada, el que se produjo después de haberse frustrado su aprehensión durante la requisa domiciliaria como consecuencia de la disposición del juez inmediatamente después del procedimiento impugnado, no se verifica violación alguna a la garantía de la inviolabilidad de domicilio.


Al acusado Mayle se le proceso injustamente porque no tenia ningún defensor más que el mismo y además sus crímenes no eran tan graves como para recibir primero el castigo de destierro y luego el de pena de muerte, antiguamente en el Perú se daban esta clases de juicios donde se pensado que la mejor forma de erradicar un delito era eliminado a los autores, en la obra se ve claramente los terribles castigos que se le propinaba a quienes transgredían las leyes costumbres.

BIBLIOGRAFIA.

*Max Dextre. (1990). Poetas representativos de Lambayeque.
Editorial, Perú Offset. 1990

*Rivas Rivas, L. (2003). La literatura lambayecana.
Editora Cento.Chiclayo. 2003

*Tamayo Vargas, A. Costumbre y Romanticismo.
Editorial Iberia, Lima.

*Vescovi, E. (2006) Teoría general del Derecho. 2° edición.
Editorial Temis S.A. Colombia.

*Azula Camacho. J. (2003). Manual de Derecho Procesal.2° edición
Editorial Temis S.A. Colombia.

*Quintero, B. Y Prieto, E. (2000). Teoría general del proceso.3° edición
Editorial Temis S.A.

2009/07/19

La vida en la cárcel


ALUMNA:


Torres Gaviño, Niurka.


PROFESORA:



Chirinos Sánchez, Flor.



CURSO:


Lengua y Comunicación II.




LA VIDA EN LA CÁRCEL: FORMA DE CORRECCIÓN O DE CORRUPCIÓN


La vida en la cárcel ¿Forma de corrección o de corrupción? La vida carcelaria es tan triste como cruel, pues muchas veces en lugar de ofrecer un camino para que el individuo se regenere ofrece todos los elementos para que su autodestrucción sea inevitable.

Como se sabe las prisiones, por lo común, son instituciones autorizadas por el gobierno y administradas de manera permanente por la justicia de cada país. El objetivo de las prisiones si bien es cierto varía según épocas y sociedades pero los principales son:

- Proteger a la sociedad de los elementos peligrosos, es decir que busca que aquellas personas puedan causar algún daño a la sociedad bajo cualquier modalidad, sean recluidos en estas instituciones como medio de prevención.

- Disuadir a quienes pretenden cometer actos contrarios a la ley, no se busca acrecentar la población de la cárcel, el objetivo que en realidad se persigue es lograr que cada vez más el cumplimiento de las leyes sea efectivo y no todo lo contrario.


- Reeducar al detenido para que pueda regresar a la sociedad como una persona de bien, esto se logra a través de las diversas actividades ya sea educativas como laborales con las que cuente la institución a cargo. Este es el mejor medio de generar en los recluidos la sensación de ser útil para la sociedad pero de una manera buena y es por ello que a su vez el trabajo que se realice debe ser valorado como muestra de que a pesar de todas las cosas malas que se pudo haber hecho queda en nosotros la sensación humana de ser mejores.

La teoría es múltiple pero, ¿en verdad se llegan a cumplir todos los objetivos?, considero que no. Si bien muchas veces se quiere lograr la reinserción del individuo en la sociedad, al salir de esa tormentosa vida, lo que consigue al igual que en el caso de Jean Valjean quien “…Entró al presidio sollozando y tembloroso; salió impasible. Entró desesperado; salió taciturno”, es hacer que la persona asuma la idea de que es “mala” para la sociedad.

Michael Faucault, en su obra “Surveiller et punir” (Vigilar y castigar), señala que, la utilización de las prisiones como pena para los delincuentes, fue un fenómeno que comenzó a surgir en el siglo XIX; pues antes solo se optaba por esto para los prisioneros que esperaban ser condenados.

La cárcel no es más que una manera de acabar con la vida de muchas personas, pues al igual que el autor de esta obra, constantemente la realidad nos lo confirma. Al salir de la prisión Valjean, no cabe más que preguntarse, si la sociedad acaso puede juzgar de tal manera a uno de sus miembros como para hacerle pagar diecinueve años de cárcel por querer alimentar a sus siete sobrinos, no es acaso “justo” esperar por el contrario que los menos dotados en la repartición hecha por la naturaleza sean los que puedan recibir mayor consideración; pues bien ahora después de todo esto ¿no es también inevitable esperar que la rabia contra la sociedad se convierta también en una rabia contra el Creador?, pues sí, ya que su experiencia en esa “lúgubre mansión”, deja una huella que ni el tiempo, ni el amor, ni la felicidad, ni las cosas materiales algún día pueden borrar.

Se puede lograr llevar una vida digna al salir de esa triste condena, se pude llegara a pensar que esa persona será aceptada sin objeción alguna, cuantos casos al igual que los de el protagonista de esta obra no se observan con frecuencia, pues él al salir de la cárcel logró conseguir un trabajo en el que debía recibir por pago treinta sueldos, pero al enterarse el dueño de su estadía en prisión solo le dio quince, lo que demuestra que puede acabarse el presidio, pero no la condena.

Muchas veces se logra decir que las personas que se encuentran en prisión no quieren o no pueden regenerarse nunca, pero creo que puedo decirlo con la experiencia del caso, que hay un buen número de personas que quieren iniciar una nueva vida, cuando tuve la oportunidad de vivir en carne propia la experiencia de estar en un Penal, pensé equivocadamente que todas las persona que estaban allí eran malas, pero es increíble como aún no he podido olvidar esos rostros ni esas palabras de la gente que en verdad ansía su libertad para salir y esta vez poder escoger el camino correcto.

La cárcel no es una herramienta eficaz para la prevención y lucha contra el delito de menor cuantía es necesario reforzar la pena de prestación de servicios para readaptar a los delincuentes, sobre todo cuando la mayoría de internos aún no tienen sentencia. Considero, que la solución no está en aumentar las penas sino en impulsar lo más posible la prestación de servicio comunitario y hacer que se cumpla.


Es por ello que, la pena debe ser a su vez pagada en servicios comunitarios ya que crecería la confianza en la institución, pues al ver a un exconvicto realizando labores comunitarias lo convence de que la cárcel no es una escuela del delito sino un espacio de regeneración.

La vida en la cárcel ofrece la corrección para aquella persona capaz de comprender el verdadero sentido de la vida, pero también es verdad que hay quienes a pesar de tener esa oportunidad decide guiarse de nuevo por todas aquellas cosas que ocasionaron su destrucción, cómo estar seguros de que una persona de que una persona puede regresar a la sociedad, gozar de sus derechos y aprender a valorar los de los demás.

Creo que no existe más respuesta que la prácica pues “errar es humano y perdonar es divino”, no podemos juzgar a una persona por su pasado, si es que con sus acciones presentes nos demuestra que en verdad desea cambiar, soy partidario de que si existe regeneración, aunque la vida en la cárcel muchas logre todo lo contrario.

Como personas debemos de ser capaces en aceptar el cambio y abrirnos a nuevos horizontes en el que quizá todo lo que venga sea mejor, seamos partidarios de ese cambio y acojamos a quienes necesiten de una palabra de aliento para superar esa amarga experiencia.

A lo largo de toda esta obra, no nos queda más que darnos cuenta que si bien las cárceles son esa marca que deja una condena que nunca se olvida, también hay personas buenas en ellas que al salir lo único que anhelan es nacer nuevamente a una vida que les permita obtener las mismas posibilidades que todos nosotros y lograr cumplir sus metas.

BIBLIOGRAFÍA

~ VÍCTOR HUGO. Los miserables, Perú, Ediciones Cultura Peruana, 2003.

~ Diccionario de la Lengua Española. Decimonovena edición, Madrid, Real Academia Española, 1970

~ http://www.inpe.gob.pe/online, Consultada el 30 de Junio del 2009




El superhombre en la obra de Dostoievsky

FACULTAD DE DERECHO

EL SUPER HOMBRE EN LA OBRA DE DOSTOIEVSKY

Profesora : Flor Chirinos Sánchez

Curso: Lengua y Comunicación II

Castañeda Cornejo, L. Consuelo

Chiclayo, 01 de Julio del 2009


EL SUPER HOMBRE EN LA OBRA DE DOSTOIEVSKY

Fedor Dostoyevsky, novelista realista ruso, uno de los más importantes de la literatura universal, es el maestro de la novela psicológica; ya que todos y cada uno de sus personajes, ya sean principales o secundarios tienen unos rasgos psicológicos muy característicos y marcados, lo cual nos permite identificarlos perfectamente como personas vivas. El mérito y el valor artístico de Dostoievski es tanto mayor, cuanto desde la perspectiva de su siglo y las condiciones de la época, supo anticiparse a su tiempo reflejando en sus obras el nacimiento de los iluminados y elegidos superhombres, es decir intuyó la teoría del super hombre, pero sería más tarde el filósofo Nietzche quien probó con sus propias conclusiones esta idea. En este punto es que radica el tema del presente ensayo, en analizar la teoría del super hombre en la novela crimen y castigo.

El Super- hombre( Übermensch) según Nietzche, es una persona capaz de generar su propio sistema de valores, identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder. Una de las ideas que Nietzche ha defendido con mayor interés es que los valores tradicionales representaban una “moralidad esclava”, una moralidad creada por personas débiles y resentidas que fomentaban comportamientos como la sumisión y el conformismo porque los valores implícitos en tales conductas servían a sus intereses. Para él estos valores deberían desaparecer para que pudieran aparecer otros nuevos que representaran su prototipo de hombre ideal, el Superhombre.

Nietzche criticaba a las masas populares (a las que les asignaba términos como manada, muchedumbre etc.) porque sea adaptaban a las tradiciones, en cambio el superhombre es alguien muy individualista, utópico y seguro.
El superhombre siente con mucha intensidad pero sus acciones las frena la razón, y estas están en un mundo real, ya que Nietzche también crítica a las religiones porque siempre hablan de recompensas en un mundo futuro (esto lo tome como algo imaginario y que no va a pasar) el superhombre afirma la vida, incluso el sufrimiento y el dolor que conlleva la existencia humana
También habla de que el superhombre no esta atado a casi nada como si lo esta el hombre, sobre todo critica a la religión cristiana, puesto que utiliza él termino envilecido que significa que algo es despreciable.

Nietzche afirma que todos los sentimientos humanos están movidos por la “voluntad de poder”, no solo sobre los demás sino también sobre uno mismo, y también decía que esto era necesario para la creatividad. Esa capacidad de creatividad se manifiesta en la autonomía del superhombre, en su creatividad y coraje.

Toda esta teoría se ve ilustrada en la novela Crimen y castigo, cuyo argumento gira en torno a un joven estudiante, Raskolnikov, que abrumado por su vida miserable y su abrumadora pobreza, no encuentra otra solución que la de asesinar y robar a una vieja usurera. Solo así podrá continuar con sus estudios y así velar y ayudar a su madre y su hermana que sufren también las consecuencias de la miseria. Raskolnikov comienza a probar la teoría en su personalidad idealista desde el momento en el que se ve a sí mismo como uno más de ese pueblo que tanto odia, en el odio que Raskolnikov siente por la gente del pueblo, se retrata la repulsión que sentía este al pensar en la posibilidad de que ser uno más del montón-; el idealismo de Raskolnikov se basaba en la distinción de dos tipos de hombres, lo peor o el hombre llano, del pueblo, y el hombre-héroe, aquel que fija su objetivo, que no entiende de impedimentos, ni morales ni físicos. El protagonista ilustra la teoría del super hombre en cuanto empieza a aislarse de la sociedad, y evita cualquier contacto con ésta, puesto que cree que en soledad podría encontrar su personalidad y no la de la sociedad.

Entre los pensamientos del protagonista surgen situaciones y personajes que refuerzan las intenciones del mismo, por ejm, cuando Raskolnikov oyó la siguiente conversación:
Raskólnikov oyó que el estudiante hablaba al oficial de la usurera Aliona Ivánovna, viuda de un funcionario del registro, y le daba su dirección. Le pareció rara la coincidencia: acababa de estar en aquella casa y en el figón hablaban precisamente de la vieja. [...]Se puso a contar que era una mujer de mal corazón y caprichosa, y que bastaba un día de retraso para perder el objeto empeñado. Daba por los objetos cuatro veces menos de lo que valían y cobraba el cinco y el siete por ciento mensual. La vieja a pesar de ser tan pequeña y tan poca cosa, pegaba cada tres por cuatro a una hermana suya, Lizaveta, a la que esclavizaba y trataba como si fuera una niña.

[...]—Por una parte tenemos a una viejuca enferma, maligna, ruin, absurda, estúpida, que no es buena para nadie sino mala para todos, que no sabe siquiera para qué vive y que el día menos pensado morirá de muerte natural. ¿Comprendes? ¿Comprendes?—Si, hombre; comprendo —respondió el oficial, mirando fijamente al exaltado camarada.—Sigue escuchando. Por otra parte, se pierden fuerzas jóvenes y frescas, se pierden en vano, sin apoyo de nadie, ¡se pierden a millares y en todas partes! ¡Con el dinero de la vieja, legado a un monasterio, podrían iniciarse o mejorarse cien o mil obras buenas!… ¿Crees que no se borra un pequeño crimen con miles de buenas obras? Por una vida, miles de vidas salvadas de la podredumbre y de la descomposición. Una muerte y a cambio cien vidas; ¡si es una cuestión de aritmética!—Claro, no es digna de vivir —replicó el oficial—; pero ¿qué quieres? Eso es cosa de la naturaleza.—¡Eh, amigo! A la naturaleza se la rectifica y se la orienta, y sin ello no tendríamos más remedio que hundirnos en los prejuicios.—Te has puesto a hablar y declamar como si fueras un orador, pero dime: ¿matarías o no matarías tu mismo a la vieja?—¡Claro que no! Hablo pensando en la justicia… Aquí no se trata de mi…—¡Pues me parece que si tu mismo no te decides, no hay en esta cuestión ni pizca de justicia! ¡Vamos a echar otra partida!

Raskólnikov se encontraba extraordinariamente agitado. ¿Por qué precisamente en aquel momento había oído tal conversación y aquellos razonamientos, en aquel momento en que en su propia cabeza acababan de germinar exactamente las mismas ideas?
[...]La insignificante conversación oída en un fonducho de mala muerte ejerció sobre Raskólnikov una extraordinaria influencia a medida que fueron desarrollándose los acontecimientos, como si, en efecto, hubiera habido una especie de predeterminación, una señal…
Ante esto Raskolnikov ve justificada su decisión de matar a la vieja usurera a la que define como un “piojo inútil y dañino” la cual estaba reteniendo el dinero que necesitaba para retomar sus estudios y ayudar a su hermana y a su madre.

El protagonista elabora meticulosamente el crimen que va a cometer, sin pensar en las ventajas materiales u de otro tipo que le puede reportar, ya que al final acabará robándole una pequeña suma de dinero, sus verdaderas motivaciones para cometer tal acto, son más bien de orden moral, CASI SE PODRÍA DECIR QUE ES UN CRIMEN ALTRUISTA, un crimen por el que la comunidad le debería de estar agradecido… Esta es otra prueba de la presencia de la teoría del super hombre en la novela, puesto que aquí se ilustra los valores que creó Raskolnikov producto de su genuina voluntad de poder.

Bajo estas apariencias va encontrando en aquel acto reprochable una justificación generosa, sincera y por lo tanto y de alguna manera que lo hace estar en paz consigo mismo.Al amparo de tales premisas que se propone adoptar para sobrellevar mejor las consecuencias de su propio acto, matar no es tan malo, solo es una difícil decisión que hay que tomar y realizarla. El joven se decide al fin a llevar a cabo su acción, y lo hace con tal destreza que no deja el mínimo rastro que pueda llevar a la detención del criminal, puesto que Rodian siempre tuvo la seguridad de que tendría que actuar con la cabeza fría, y todo de manera tan calculada que su razón no dejase espacio ni tiempo a que sus sentimientos reaccionen y lo amedrenten y lo hagan perder la concentración. Aquí se también se recrea otro aspecto de la teoría del super hombre, en el que la razón frena a sus acciones.

A manera de síntesis de la explicación anterior, Raskolnikov se cree así mismo un superhombre al cual le esta permitido transgredir la ley a favor de la humanidad, comete el crimen perfecto, convirtiéndose al mismo tiempo en la víctima y el victimario, porque esta convencido de que su crimen no es tal crimen, sino una acción justa y meritoria.
En conclusión podemos decir que la idea del super hombre que desarrolla Crimen y Castigo fue la base de la que se sirvió Nieztche para plantear más adelante su teoría, lo cual se corrobora rastreando en los cuadernos de notas del autor, ya que observamos que Raskólnikov es un ser considerado por su creador como un individuo frágil, vidrioso, quien “bajo la superficialidad y la floja comprensión de algunas extrañas ideas inacabadas que flotan en el aire, pretende de golpe salir de su horrible situación.” Esas extrañas ideas inacabadas”, incluso antes de la aparición de la teoría nietzscheana del superhombre, ya “flotaban en el aire” europeo, por ello, Dostoievski en sus borradores de trabajo dice que Raskólnikov “quería ejercer el poder, pero no sabía qué medios eran precisos para conseguirlo. Quería el poder y la riqueza. La idea del asesinato le vino a la cabeza...” “¡La libertad y el poder, pero lo más importante es el poder!”, se repetía. Poder para ejercerlo sobre los desechos humanos y el hormiguero”, gritaba Raskólnikov. Además, “si la vida me es dada una sola vez y nada más, yo no quiero esperar la felicidad común. Lo que quiero es vivir, porque de lo contrario es mejor no vivir”. El choque subterráneo de las ideas que corroen a Raskólnikov se hace palpable: una idea choca con otra idea y, frente a la idea del bien común, está la idea egoísta del bienestar propio. Por ello, la causa primera, es decir, la idea suprema e inicial de la que parte el héroe, resulta ser tan sólo justificativa y actúa de cebo para traspasar el umbral para el que tan sólo hace falta tener el valor de “agacharse y cogerlo”, dice el autor. La posibilidad de transgredir todas las fronteras le es dada al hombre como un don especial y existencial cuyo caudal es grande y la aritmético que tragedia como efecto transgresor también.


BIBLIOGRAFÍA:

Obra Crimen y Castigo. De Fedor Dostoievski
Hysteria, revista digital de creación y crítica literaria.

¿Conoció Vallejo el sufrimiento y la soledad?




ASIGNATURA: Lengua y comunicación II

PROFESORA: Flor Chirinos

ESTUDIANTE: Gines Carrillo, Junior

TEMA: Sufrimiento y soledad en los poemas de Vallejo

CICLO: II




SUFRIMIENTO Y SOLEDAD EN LOS POEMAS DE VALLEJO

GENERALIDADES

Autor:

César Abraham Vallejo Mendoza nació en Santiago de Chuco, el 16 de marzo de 1892, pueblo en una zona alta de la región de la Libertad, en el Perú. Sus padres fueron Francisco de Paula Vallejo Benítez y María de los Santos Mendoza Gurrionero. César fue el menor de once hermanos. Su apariencia mestiza se debió a que sus abuelas fueron indias y sus abuelos sacerdotes gallegos; es quizás que la profesión de sus dos abuelos tenga que ver con los poemas dirigidos a Dios. En 1916 frecuenta con la juventud intelectual de la época agrupada en la "bohemia trujillana", también conocido como el "Grupo Norte", donde figuran Antenor Orrego, Alcides Spelucín, José Eulogio Garrido, Juan Espejo Asturrizaga, Macedonio de la Torre y Víctor Raúl Haya de la Torre. Publica sus primeros poemas en los diarios y revistas locales (algunas de las cuales son recogidas por publicaciones de Lima) y se enamora de María Rosa Sandoval, joven atractiva e inteligente, que fue la musa inspiradora de algunos de sus poemas de "Los heraldos negros".Llega a entrevistarse con José María Eguren y con Manuel González Prada, a quien los más jóvenes consideraban entonces un maestro y guía. También conoce a Abraham Valdelomar y a José Carlos Mariátegui, con quienes hace profunda amistad. Asimismo, publica algunos de sus poemas en la Revista Suramérica.
"Los Heraldos Negros" aparecerán no en 1918 como lo indica la edición sino en 1919.
1920: En agosto sale para Santiago de Chuco pasando por Huamachuco, pronunciando una conferencia que produce escándalo pero ahí llega sólo para verse mezclado en un sangriento conflicto local que degenera en incendio. En un impulso, bien característico de Vallejo se dirige en conciliador a los lugares del atentado. Su sola presencia hace que las autoridades, tan parciales como incompetentes, lo acusen por incendiario y disturbios políticos.
1938: El domingo 13 de marzo, se tiende después del almuerzo para reposar un instante. Al día siguiente tiene fiebre. . . carece totalmente de apetito. . . amigos médicos compatriotas suyos le visitan recetándole una que otra pastilla sin tratarlo propiamente -Vallejo está mucho más grave de lo que ellos creen-. Paternal, pero despreocupado, Arias Schreiber, entre otros, exclama: ¡Nunca se hubiera visto morir a un hombre que sólo está cansado! Alertado por el Dr. Porras, por entonces delegado a S.D.N. la legación peruana en Paris decide el traslado de Vallejo a una clínica. Durante dos días Vallejo rechaza este traslado: "Si esto me compromete". El 24 de Marzo sin embargo, acepta por fin esta angustiosa pero imprescindible solución, y el médico Lejard, médico del ministro Calderón queda designado como único médico ejecutivo de Vallejo, quien tampoco atribuye mayor gravedad al estado de su paciente, quien por suprema desgracia "le cae mal".... Tendido en su último lecho, no habrá quien se sienta suficientemente garantizado por la genialidad de Vallejo, la que nacerá póstumamente, como para arriesgar unos 2 o 3 mil francos (de los antiguos ) para salvarle la vida. Después de una dura agonía muere Vallejo el viernes santo, 15 de abril de 1938, a las 9 y 20 de la mañana.
Vallejo fue un hombre “golpeado” por la vida, desde la infancia hasta la muerte, y su poesía nos habla de ello sin reparos desde “los golpes sangrientos” de Los heraldos negros que le asaltan “como potros de bárbaros atilas”, al comienzo de su carrera poética, hasta los golpes finales, cuando premonitoriamente habla de su muerte en “París, con aguacero” diciendo “César Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que él les haga nada”. El tema del sufrimiento le obsesiona y se manifiesta en la repetición de palabras como ataúd, entierro, luto, mortaja, enfermo, orfandad, etc. Esta obsesión de Vallejo por esos temas afines es la que ha permitido hablar a los críticos de la “visión fúnebre de la vida” de nuestro poeta. La muerte de los seres queridos, la pobreza, la cárcel en Lima, la distancia y la enfermedad son componentes de su vida desde el principio hasta el final.

¿Conoció Vallejo el sufrimiento y la soledad?

El sufrimiento humano es uno de los temas más resaltantes de los poemas de Vallejo. Cuando a uno lo asalta el sufrimiento, es posible que de pronto sienta que su dolor es el más inmenso, que aplasta con fuerza, paraliza y amarga. Es así como MONGE decía en cierta ocasión “Vivir es sufrimiento, sobrevivir es encontrar sentido al sufrimiento”; puede que Vallejo trate de expresar en “Los Heraldo Negros”, este tema cuando dice “¡Hay golpes en la vida tan fuertes!.... Vallejo en forma paralela sufre horriblemente y patentiza en palabras, musitando su horrible y desconcertante sufrimiento, súbitamente las palabras conceptúan el sufrimiento y este, se convierte en ritmo, es decir, se convierte en poesía.

Quizás fueron tantos los problemas que sufrió nuestro poeta para plasmar con tanta realidad este sentimiento de dolor y sufrimiento que sale de lo más profundo de su corazón. Cada uno de los párrafos de este poema nos tiene algo que decir como: la resignación del hombre de todo lo que sufre…. “Yo no se”, además el sufrimiento hace que pronuncie aclamaciones a Dios y replicarle… “Dios mío, si tú hubieras sido hombre, hoy supieras ser Dios”, dando a entender con ello que el verdadero Dios es el hombre porque él solo enfrenta sus problemas y ni siquiera cree que Dios se preocupe de ellos, puesto que Dios se encuentra bien y no le interesa nada de su creación; así como nos expresa el autor, angustiado…”Yo nací un día/ que Dios estuvo enfermo; pero verdaderamente Dios es el culpable del sufrimiento del hombre. MONGE sostiene “Dios nuestro señor no causa el dolor de las criaturas, pero lo tolera, porque después del pecado original forma parte de la condición humana.” Asimismo, siente la llegada de la Muerte. Lo sorprendente es que se nos muestra a un Vallejo resignado a morir, que pronostica la culminación de tanto sufrimiento en los siguientes poemas. “Me moriré en Paris con aguacero…”, como también “… Y no saben porque en mi verso chirrían, oscuro sinsabor de féretro…”, y “… a fuerza de rodar a la aventura, que no puede parar sino en un hueco, en el hueco de inmensa sepultura.” el mejor de los poetas peruanos le dice adiós a la vida, cada uno de estos fragmentos son tan reales, tan humanos que nos imaginamos a un Vallejo cansado, cansado de sufrir tantos males en la vida una vida llena de dolor.

La soledad que nos muestra va de la mano con el sufrimiento, que solo nos damos cuenta en como sufría injustamente en una húmeda celda. Desde mi criterio Vallejo murió olvidado por todos.
Es por ello que SOBRADO sostiene que “La soledad puede espantar, puede también matar las ilusiones y apagar la alegría y encender la amargura y, quizás, avivar el egoísmo…”
Vallejo nos dice “Hoy no ha venido nadie a preguntar; ni me han pedido en esta tarde nada...”; de donde le viene al poeta esta propuesta: de la soledad, el sentir que esta muerto en una tarde en donde nadie pregunta por él.

Desde la soledad de las “cuatro paredes de la celda” (el cuatro es “símbolo del mundo cerrado, símbolo de la soledad”) añora la presencia de la madre “libertadora”. Es el grito del huérfano pidiendo la presencia que libera: “Amorosa llavera de innumerables llaves, si estuvieras aquí...”. Pero la experiencia personal se convierte en signo de la condición humana en el mundo. El mundo es una cárcel, no un hogar, pero el ser humano tiene hambre de cariño y de hogar. Por eso la imagen de la madre se proyecta hacia el futuro de Vallejo y de la humanidad.

Para Vallejo el tema más importante es el hombre y todo lo que él es, por ello toma su vida como un claro ejemplo de sufrimiento y soledad, teniendo como fin lograr orientar a las personas a que se unan por las causas justas en las que ellos serían los únicos beneficiados. Vallejo en su poema “Masa” parte de un hecho muy real y muy simbólico, la agonía de un ser humano, que nos duele, nos desespera y nos hace experimentar nuestra impotencia: “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”. Pero el poema es, al mismo tiempo, una negación de esa impotencia porque el hombre, la humanidad, puede experimentar una fuerza que resucita en la solidaridad humana. Es el ruego común “quédate hermano” el que emociona al cadáver y lo incorpora a la vida. Lógicamente, ni el amor ni la solidaridad pueden devolver la vida a un muerto real. La muerte y el cadáver son para Vallejo símbolos de la situación del hombre en el mundo en el que puede ser un “cadáver de una vida que nunca fue”. Lo que el poema propone es la esperanza del poeta de que la solidaridad humana puede ser una energía poderosa para reanimar un mundo en el que a cada rato experimentamos el dolor y la muerte. De este modo, Vallejo nos habla del valor supremo del hombre y de su vida y de la esperanza que le anima. Si nos unimos todos en la causa de la vida, el sufrimiento humano y la misma muerte retrocederán. “…Entonces, todos los hombres de la tierra/lo rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse andar…”

Es por ello que finalizo dando mención al poema “Los Heraldos Negros” que nos permite conocer los sentimientos de un hombre triste que describe a la perfección cómo se siente enfrentarse a los golpes que irrevocablemente se presentan en la vida de todo ser humano.
Vallejo nos muestra la religión a su manera, quizás se puede notar a un poeta que dirige continuas blasfemias, pero que muy dentro de él nos da a conocer su lado humano, su lado divino.
La soledad siempre acompañó a Vallejo, con la pérdida de personas muy cercanas a él, y que significaba un golpe duro en el ya cansado poeta. Es por ello que en sus poemas se puede notar que pronostica su pronta muerte, a la cual no teme. El objetivo primordial de Vallejo era humanizar a las personas, darles una ideología de unidad y de lucha.
En la mayoría de los poemas de Vallejo, se resalta el sufrimiento de las personas, tomándose como ejemplo él mismo. Sin duda cada uno de los problemas que afrontó son muy importantes para la realización de estos extraordinarios poemas.

Obras:
Poesía
1919- Los heraldos negros
1922- Trilce
1936- Nómina de huesos
1937- España, aparta de mí este cáliz
1937- Sermón de la barbarie
1939- Poemas humanos
1942- Antología de César Vallejo

Ficción
1923- Escalad melografiadas, talleres tipografía de la penitenciaria (cuentos)
1931- Tungsteno (novela)
1931- Hora del hombre (novela)

Libros de Referencia
1932- Rusia en 1931: reflexiones al pie de Kremlin
1932- Rusia antes del segundo Quinquenal

Drama
1937- La piedra cansada

Artículos
1923- Fablá salvaje
1925- La carta de Paris
1925- Entre Francia y España
1925- Wilson y la vida ideal en la cuidad
1926- Menos comunista y menos fascista
1926- Estado de la literatura española
1926- El secreto de Toledo
1926- El enigma de los EEUU
1927- La vida como Match
1927- Los hombres de la época
1928- El parlamento de post-guerra
1928-La diplomacia latino-americana
1928- La juventud de América en Europa
1928- La Semana Santa en Paris
1929- La megalomanía de un continente
1929-El espíritu universitario
1929- El concurso de belleza universal
1929- Las lecciones del marxismo
1935- Los incas redevivos
1936- El hombre y dios en la escultura inca (francés)
1936- Recientes descubrimientos en el país de los incas (francés)
1937- Las grandes lecciones culturales de la guerra española
1937- America y la idea de imperio de Franco

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

ESCOBAR, Alberto, Cómo Leer a Vallejo, Lima, Villanueva, S.f.
MONGE SANCHEZ, Miguel Ángel y LEÓN GOMEZ, José Luis, El sentido del sufrimiento, 2 ed., Madrid, Ediciones palabra, 1999.
SOBRADO, Clemente, Palabras para el camino: Cómo vencer el dolor, tomo 3, Lima, Grupo Santillana, 2002.
SOBRADO, Clemente, Palabras para el camino: Cómo superar la soledad, tomo 5, Lima, Grupo Santillana, 2002.