2008/09/29

Vargas Llosa: "La literatura permite alcanzar una suerte de inmortalidad"

Mario Vargas Llosa reconoce que, al escribir, sufre "a ratos" y se siente "mediocre" cuando "las cosas no salen", pero la literatura "es una experiencia exaltante" porque le permite romper las barreras del tiempo y del espacio, y "alcanzar de una manera efímera una suerte de inmortalidad".


De literatura y de su concepción del oficio de escritor ha hablado hoy Vargas Llosa en la cuarta y última jornada del Hay Festival de Segovia, ante el público que llenaba el Teatro Juan Bravo, en el que no se oía ni una mosca mientras este novelista, uno de los más importantes del siglo XX, explicaba cómo nació su vocación y por qué se niega a creer que la literatura "sea un puro entretenimiento"."La literatura quizá hace a los seres humanos más aptos para la infelicidad, porque despierta unos apetitos y deseos que no pueden cumplirse, pero enriquece la sensibilidad de las personas y les da una comprensión mayor del mundo. Los hace mucho más aptos para la libertad", y de ahí "la responsabilidad" del escritor, aseguraba Vargas Llosa tras recibir el Premio Hay Festival Segovia 2008.Este premio está dotado con una primera edición de 1865 de 'Our mutual friend', de Charles Dickens, un autor que le encanta "desde niño".


Dickens y muchos más, porque fue en la infancia donde comenzó todo y cuando empezó a experimentar "la extraordinaria aventura del placer de leer". Su vida era entonces "la típica de una familia de provincias, y la única manera de vivir más" eran las historias que leía. Y de ellas surgió su vocación de escritor.En su "charla confesional", como él la denominó, Vargas Llosa habló también de los escritores que más le han influido, desde Dumas -la muerte de D'Artagnan la leyó "en estado de trance" y lo dejó "más dolorido que la de un familiar"-, hasta 'Los miserables', de Víctor Hugo, que leía cuando lo castigaban los fines se semana en el colegio militar Leoncio Prado, donde su padre lo internó para que olvidara su vocación literaria.


En la universidad le influyó mucho Sartre y su creencia de que la literatura podía cambiar el mundo. "Había ingenuidad en esa idea", pero a Vargas Llosa le quedó el convencimiento de que la literatura "no es gratuita porque ayuda a formar conciencias y exacerba la sensibilidad".La influencia de Faulkner fue "decisiva" para él y para muchos escritores latinoamericanos, cuya obra "no existiría sin la gravitación que tuvo sobre ella" el escritor estadounidense.Detrás de cada novela de Vargas Llosa hay años de trabajo "muy disciplinado". Siempre ha tenido que "trabajar mucho para escribir" porque carece de "inspiración", asegura, y ésa era "la única manera de reemplazarla".Su maestro en esto, y en otras muchas cosas, fue Flaubert. Le demostró que "cuando un escritor no nace genial, puede llenar los vacíos a base de disciplina y terquedad. Así escribió 'Madame Bovary', absoluta obra maestra", añadía Vargas Llosa.


Otra cosa en la que también coincide con el escritor francés es en el trabajo de documentación que realiza antes de cada novela. Lo hace "para vencer la inseguridad, que es el gran enemigo" que tiene cuando comienza una novela.Esa inseguridad que hoy confesó sentir ante el nuevo proyecto que tiene entre manos y que muy pronto le hará viajar al Congo. "Ocurre en sitios que todavía no conozco y es sobre temas que tampoco conozco. Es una temeridad por mi parte. No debería escribir esa novela, pero como el espíritu de contradicción crece con los años, me he decidido a hacerla", afirmaba el escritor ante la mirada cómplice de su mujer, Patricia Llosa, y las risas del público.La nueva novela de Vargas Llosa está inspirada en "un personaje fascinante": el irlandés Roger Casement, que fue cónsul británico en el Congo a principios del siglo XX y amigo del escritor Joseph Conrad. De recibir los más altos reconocimientos pasó a ser juzgado por contrabando de armas y ahorcado."No debería escribir esta novela, y si fuera sensato tendría que renunciar a ella, pero no pienso hacerlo", dejó claro Vargas Llosa.

Vargas Llosa: "La literatura permite alcanzar una suerte de inmortalidad"

Mario Vargas Llosa reconoce que, al escribir, sufre "a ratos" y se siente "mediocre" cuando "las cosas no salen", pero la literatura "es una experiencia exaltante" porque le permite romper las barreras del tiempo y del espacio, y "alcanzar de una manera efímera una suerte de inmortalidad".
De literatura y de su concepción del oficio de escritor ha hablado hoy Vargas Llosa en la cuarta y última jornada del Hay Festival de Segovia, ante el público que llenaba el Teatro Juan Bravo, en el que no se oía ni una mosca mientras este novelista, uno de los más importantes del siglo XX, explicaba cómo nació su vocación y por qué se niega a creer que la literatura "sea un puro entretenimiento"."La literatura quizá hace a los seres humanos más aptos para la infelicidad, porque despierta unos apetitos y deseos que no pueden cumplirse, pero enriquece la sensibilidad de las personas y les da una comprensión mayor del mundo. Los hace mucho más aptos para la libertad", y de ahí "la responsabilidad" del escritor, aseguraba Vargas Llosa tras recibir el Premio Hay Festival Segovia 2008.Este premio está dotado con una primera edición de 1865 de 'Our mutual friend', de Charles Dickens, un autor que le encanta "desde niño".
Dickens y muchos más, porque fue en la infancia donde comenzó todo y cuando empezó a experimentar "la extraordinaria aventura del placer de leer". Su vida era entonces "la típica de una familia de provincias, y la única manera de vivir más" eran las historias que leía. Y de ellas surgió su vocación de escritor.En su "charla confesional", como él la denominó, Vargas Llosa habló también de los escritores que más le han influido, desde Dumas -la muerte de D'Artagnan la leyó "en estado de trance" y lo dejó "más dolorido que la de un familiar"-, hasta 'Los miserables', de Víctor Hugo, que leía cuando lo castigaban los fines se semana en el colegio militar Leoncio Prado, donde su padre lo internó para que olvidara su vocación literaria.
En la universidad le influyó mucho Sartre y su creencia de que la literatura podía cambiar el mundo. "Había ingenuidad en esa idea", pero a Vargas Llosa le quedó el convencimiento de que la literatura "no es gratuita porque ayuda a formar conciencias y exacerba la sensibilidad".La influencia de Faulkner fue "decisiva" para él y para muchos escritores latinoamericanos, cuya obra "no existiría sin la gravitación que tuvo sobre ella" el escritor estadounidense.Detrás de cada novela de Vargas Llosa hay años de trabajo "muy disciplinado". Siempre ha tenido que "trabajar mucho para escribir" porque carece de "inspiración", asegura, y ésa era "la única manera de reemplazarla".Su maestro en esto, y en otras muchas cosas, fue Flaubert. Le demostró que "cuando un escritor no nace genial, puede llenar los vacíos a base de disciplina y terquedad. Así escribió 'Madame Bovary', absoluta obra maestra", añadía Vargas Llosa.
Otra cosa en la que también coincide con el escritor francés es en el trabajo de documentación que realiza antes de cada novela. Lo hace "para vencer la inseguridad, que es el gran enemigo" que tiene cuando comienza una novela.Esa inseguridad que hoy confesó sentir ante el nuevo proyecto que tiene entre manos y que muy pronto le hará viajar al Congo. "Ocurre en sitios que todavía no conozco y es sobre temas que tampoco conozco. Es una temeridad por mi parte. No debería escribir esa novela, pero como el espíritu de contradicción crece con los años, me he decidido a hacerla", afirmaba el escritor ante la mirada cómplice de su mujer, Patricia Llosa, y las risas del público.La nueva novela de Vargas Llosa está inspirada en "un personaje fascinante": el irlandés Roger Casement, que fue cónsul británico en el Congo a principios del siglo XX y amigo del escritor Joseph Conrad. De recibir los más altos reconocimientos pasó a ser juzgado por contrabando de armas y ahorcado."No debería escribir esta novela, y si fuera sensato tendría que renunciar a ella, pero no pienso hacerlo", dejó claro Vargas Llosa.

2008/09/26

El escritor "no es una isla" por el "intercambio" con su contexto y con otros escritores

El escritor Mario Vargas Llosa destacó que "ningún escritor es una isla" y que se ve afectado por su propio contexto y por "el intercambio constante, y no siempre consciente," con otros escritores, cuyas obras lo "estimulan y enriquecen y a veces ahogan", al tiempo que destacó a aquellos que son capaces de "metabolizar las influencias de una forma creativa".
Con motivo de su investidura como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante, Mario Vargas Llosa pronunció una lección magistral, en la que se centró en las influencias de Shakespeare en William Faulkner, de éste en Jorge Luis Borges y de éste a su vez en Juan Carlos Onetti, pese al desencuentro personal de estos dos últimos al conocerse en una cervecería porteña, según relató Vargas Llosa.
El escritor inició su lección argumentando el tema central de estas influencias en que "ningún escritor es una isla" y quiso destacarlo por la "falacia" que, en su opinión, está extendida de considerar negativa la influencia de escritores en la obra literaria de alguien.
Según Vargas Llosa, "todas las obras literarias, incluso las más ambiciosas e innovadoras" están "influidas por su contexto", aunque sean una reacción "contra él". Además, según añadió, hay "un intercambio constante, y no siempre consciente", de otros escritores y de sus obras en las propias.
Las obras de otros escritores "estimulan y enriquecen" a otros, aunque a veces puedan "ahogarlos", según el escritor peruano, quien opinó que la excelencia en la escritura vendría, de este modo, en la capacidad de "metabolizar las influencias de una forma creativa".
El rector de la Universidad de Alicante, Ignacio Jiménez Raneda, propuso al Consejo de Gobierno de la institución su nombramiento por "la trayectoria literaria y periodística del escritor, universalmente conocida, y en consideración a la importante labor que desarrolla como presidente del Consejo Científico de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes", una iniciativa de la universidad alicantina y de la Fundación Marcelino Botín.

Nacionalizado español en 1993, Mario Vargas Llosa ha conseguido los principales galardones literarios en lengua española, entre ellos el Cervantes, el Rómulo Gallegos, el Príncipe de Asturias, compartido con Rafael Lapesa y el Planeta.
En enero de 1996, Vargas Llosa fue elegido académico de la lengua, institución en la que ingresó con un discurso sobre Azorín. Mario Vargas Llosa ha sido traducido a gran número de lenguas y está considerado como una de las principales figuras literarias del momento, con 18 novelas publicadas, numerosos ensayos y artículos periodísticos.
Vargas Llosa reivindica la influencia de unos escritores sobre otros
Negó el "prejuicio" literario según el cual las influencias de otros autores "merman la capacidad creativa" de los literatos.
En su discurso de investidura, el novelista peruano señaló que los escritores "no son una isla" porque "todas las obras literarias nacen en un contexto" al que no pueden permanecer ajenos.
"Todos los escritores, sin excepción, encuentran su personalidad literaria gracias a un intercambio constante, y todos, sin excepción, reciben influencias que los estimulan y los enriquecen", indicó.

El novelista, distinguido con el doctorado en reconocimiento a su trayectoria literaria y periodística, citó como ejemplo la influencia que sobre el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti tuvieron William Faulkner y Jorge Luis Borges, uno de forma consciente y otro inconsciente.
Faulkner -dijo- ha sido el "escritor con mayor influencia entre los cuentistas de su generación" y, sin él, "no habría habido novela moderna en América Latina".
Mientras tanto, Onetti "siempre tuvo presente la influencia de Faulkner en su obra", especialmente en cuanto a "estrategia narrativa", ya que le gustaba "usar el tiempo como un espacio", afirmó.

Sin embargo, a pesar de tener un "estilo muy faulkneriano", Onetti nunca desarrolló una "tendencia imitativa", creando su propia personalidad literaria, apuntó Vargas Llosa.
Pero el estilo de Onetti también se vio influenciado por la obra de Borges, un autor por el que el uruguayo sentía una "antipatía personal que era mutua" y no admiraba sus creaciones literarias, según Vargas Llosa.
A pesar de la "distancia que existe entre ambos escritores", tanto en temática como en estilos, Onetti, de forma inconsciente, tomó de Borges "la ficción incorporada a la vida de una forma mágica", permitiendo que los personajes viajaran "de un mundo real a uno imaginario".
En su investidura como doctor Honoris Causa, que ha estado apadrinada por el catedrático Enrique Rubio, el escritor peruano y español se mostró "profundamente conmovido".
"Recibo este reconocimiento -dijo- con emoción, gratitud y modestia, y haré cuanto esté en mi mano para no defraudarles".

Vargas Llosa ya estaba vinculado a la Universidad de Alicante desde 2002, cuando fue nombrado presidente del Consejo Científico de la Fundación Biblioteca Miguel de Cervantes (BVMC).
Esta Biblioteca, con sede en el campus de San Vicente del Raspeig (Alicante) e inaugurada en julio de 1999, es un amplio proyecto de edición digital del patrimonio bibliográfico, documental y crítico español e iberoamericano que pretende potenciar la expansión universal de las culturas hispánicas a través de la utilización y aplicación de los medios tecnológicos más avanzados.

Una autoentrevista

Vargas Llosa, curtido en mil conferencias, ponencias y debates, lo consiguió una vez más. Esta vez por la vía de la autoentrevista. No esperó a las preguntas tópicas. Se las hizo él mismo (son las que figuran a continuación). Pero las respuestas fueron igual de atractivas que siempre.

-¿Por qué es escritor?
-Fui escritor desde niño, desde el mismo momento en que fui lector. Era algo natural. Según mi madre, las primeras cosas que escribí tenían que ver con mis lecturas. Era la forma de continuar una historia que me había gustado y que quería que continuara. O era la manera de cambiar un final que no me había gustado o con el que no estaba de acuerdo.

-¿Cuáles fueron sus influencias?
-Como el niño de Cochabamba que fui, acostumbrado a un lugar donde no pasaba nada fuera de lo común, tenía un gran apetito por las vidas extraordinarias. Pero al primer escritor que leí sistemáticamente, buscando todos sus libros, fue a Alejandro Dumas. Me impresionó mucho una frase de Oscar Wilde cuando dijo «La muerte de Lucien de Rubempré fue una desgracia personal», refiriéndose al personaje de Balzac. De la misma manera yo leí la muerte de D'Artagnan en estado de trance. Creo que por primera vez fui consciente de que detrás de ese mosaico de historias había un autor, una voluntad de estilo, un ejercicio de imaginación.

-¿Cuál es el libro que más le marcó?
-Sin duda fue 'Los miserables', de Víctor Hugo. Al menos en una primera época. Después ha habido otras muchas influencias. Por ejemplo Sartre, sobre todo en sus ensayos sobre literatura, quizá menos en sus novelas y cuentos que envejecieron mal. De él me viene la idea de la literatura como forma de acción. De los libros como actos que podían cambiar la realidad. Quizá la idea se vea ahora como ingenua pero siempre he pensado que la literatura no puede ser una actividad frívola porque tiene un efecto en la vida de la gente. Sigue en mí la idea de que la literatura no es gratuita. Y otra gran influencia en mi vida fue Faulkner. Con él aprendí que la técnica es fundamental para que una novela sea persuasiva. Fue el primer autor que leí con papel y lápiz en la mano, intentando descifrar su estructura, siendo consciente de que en la novela el tiempo es una creación y los puntos de vista algo fundamental.

-¿Cómo llegó a ser escritor?
-Yo estudié Letras y Derecho. Lo primero por vocación y lo segundo por llegar a tener una profesión alimenticia. Desde siempre había escrito cuentos y pequeñas historias. Pero recuerdo el preciso momento en que decidí ser escritor. Fue en 1958. Estaba en Madrid porque había conseguido una beca para hacer un doctorado en la Complutense. Me veo en el piso de la calle Doctor Castelo tomando una decisión definitiva: 'No voy a ser abogado ni periodista, sino escritor y el periodismo o la abogacía o cualquier otra actividad alimenticia que tenga en el futuro estará para siempre acomodada a mi vida de escritor'. Luego la realidad vino a distorsionar un tanto esa decisión y no siempre pude organizar mi vida en torno a mi actividad como escritor. Pero lo cierto es que esa disposición tan segura moralmente me dio la convicción de que realmente iba a ser escritor.

-¿Le importa lo que dicen los críticos?
-A los escritores les gusta que les halaguen y les disgusta que los critiquen.
En la sala nadie se mueve, espera la siguiente pregunta que él se hace con el mismo énfasis que si la dijera su interlocutor. Eso provoca risas en el auditorio.

2008/09/23

¿Qué es el arte?, reflexiones de Tolstoi


"Sobre esta aptitud del hombre para experimentar los sentimientos que experimenta otro, está fundada la forma de actividad que se llama arte. Pero el arte propiamente dicho no empieza hasta que aquel experimenta una emoción y, queriendo comunicarla a otros, recurre para ello a signos exteriores. Tomemos un ejemplo bien sencillo. Un niño ha tenido miedo de encontrarse con un lobo y explica su encuentro; y para evocar en sus oyentes la emoción que ha experimentado, les describe los objetos que le rodeaban, la selva, el estado de descuido en que se hallaba su espíritu, luego la aparición del lobo, sus movimientos, la distancia que les separaba, etcétera.
Todo esto es arte, si el niño, contando su aventura, pasa de nuevo por los sentimientos que experimentó, y si sus oyentes, subyugados por el sonido de su voz, sus ademanes y sus imágenes, experimentan sensación análoga. Incluso si el niño no ha visto jamás un lobo, pero tiene miedo de encontrarlo, y deseando comunicar a otros el miedo que ha sentido, inventa el encuentro con un lobo, y lo cuenta de modo que comunique a sus oyentes el miedo que siente, todo esto será también arte. Arte hay en que un hombre, habiendo experimentado miedo o deseo, en realidad o imaginativamente, exponga sus sentimientos en la tela o en el mármol, de modo que los haga experimentar por otros.
Hay arte si un hombre siente o cree sentir emociones de alegría, de tristeza, desesperación, valor o abatimiento, así como la transmisión de una de esas emociones a otros, si expresa todo esto por medio de sonidos que permitan a otros sentir lo que sintió.Los sentimientos que el artista comunica a otros pueden ser de distinta especie, fuertes o débiles, importantes o insignificantes, buenos o malos; pueden ser de patriotismo, de resignación, de piedad; pueden expresarse por medio de un drama, de una novela, de una pintura, de un baile, de un paisaje, de una fábula. Toda obra que los expresa así es obra de arte.Desde que los espectadores o los oyentes experimentan los sentimientos que el autor expresa, hay obra de arte.Evocar en sí mismo un sentimiento ya experimentado y comunicarlo a otros por medio de líneas, colores, imágenes verbales, tal es el objeto propio del arte. Esta es una forma de la actividad humana, que consiste en transmitir a otro los sentimientos de un hombre, conciente y voluntariamente por medio de ciertos signos exteriores.
Los metafísicos se engañan viendo en el arte la manifestación de una idea misteriosa de la Belleza o de Dios; el arte tampoco es, como pretenden los tratadistas de estética fisiólogos, un juego en el que el hombre gasta su exceso de energía; tampoco es la expresión de las emociones humanas por signos exteriores; no es tampoco una producción de objetos agradables; menos aún es un placer: es un medio de fraternidad entre los hombres que les une en un mismo sentimiento, y por lo tanto, es indispensable para la vida de la humanidad y para su progreso en el camino de la dicha."
León Tolstoi (1828-1910) fue destacado escritor ruso, autor de obras extraordinarias como Ana Karenina y La guerra y la paz.

2008/09/17

¿PARA QUÉ SIRVE LA LECTURA?




Esta pregunta, es una pregunta que quema en una época de medios audio visuales, todo es gráfico, imagen, cuadros. Dicto cursos en formación básica y en los cursos dejamos siempre lecturas. Procuro que en cada curso se lea al menos no un libro sino dos. Teniendo como respuesta que son libros muy largos, poco entretenidos, y cansados. Tengo la impresión, que mis estudiantes, en sus colegios y casa no cultivaron la lectura y ésta se transformó en una lectura meramente instrumental.


Para los de mi generación la lectura es un placer, una novela, un ensayo, un informe. Hoy, todo es limitado a informes escuetos, a novelas fáciles y se propicia la lectura de bestsellers. ¿Qué hacer con mis jóvenes lectores esquivos? Ser como el arqueólogo que busca en la literatura universal libros sugerentes, útiles y apasionantes. ¿Dónde están esos libros?, ¿quién los tiene? Están en Internet, en las bibliotecas, en los programas de cursos importantes.

Recuerdo que hace varios años, entré al comedor de una universidad local que por entonces enseñaba. Mis colegas me piden que me siente con ellos, y me felicitan por haber elevado el nivel de las concursantes de Miss Escuela... Les dije que no sabía de qué hablaban y me dijeron que las cachimbas de esa universidad cuando les preguntaron por un autor que ellas leían, su respuesta fue: Matos Mar en su libro Desborde Popular y crisis del Estado, y Hernando de Soto con El Otro Sendero. El entrevistador realzó el nivel intelectual de las concursantes; ya que, estaba acostumbrado a oír: Mario Vargas Llosa o Alfredo Bryce.

Si los libros sirven para la vida, preguntemos sobre la vigencia de la Biblia, del Corán o de los libros de filosofía. Cómo ellos marcan la vida de los hombres y cómo un versículo se vuelve el emblema de una vida. El tesoro está en la cosmovisión del mundo de los diferentes pueblos, literarios o ágrafos que nos trasmiten sus verdades para hacer nuestras vidas mejores: más útiles, felices y realizadas.

2008/09/14

Perú: Riqueza en el Mundo

Trabajo en aula (2003)
UN PASEO POR LA BIBLIOTECA TARAPOTO CALUROSO -2006
EL PERÚ NORTEÑO - PIURA
PIURA
LOS AMIGOS DE SIEMPRE, POR LA SIERRA - SANTA CRUZ

LA HERMOSA CIUDAD IMPEIRAL - CUZCO -2004
VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE Y LA CONEXIÓN CON EL MUNDO
Estamos por eso ante el comienzo de un nuevo diálogo. Europa debe mirarnos con buenos ojos, porque los indoamericanos somos lo que somos y seremos lo que debemos ser. Y este postulado nos acerca al relativismo más que al determinismo. Nos aproxima a la consideración de que todos los principios socio-económicos son universales pero de aplicaciones regionales. Relativismo pues, de principios absolutos. Absolutas son las necesidades humanas pero relativas son las formas de satisfacerlas. La relatividad se refiere al Espacio y al Tiempo de aplicación, a los campos gravitacional que surgen cada vez que una sociedad convierte un espacio geográfico en un espacio histórico, cada vez que el Hombre dialoga en su condominio con la naturaleza, cada vez que el esfuerzo humano va marcando la aceleración de un ritmo de tiempo. Y a ese tiempo se le denomina Tiempo Histórico.(III Congreso de la Internacional Socialista, Caracas, 1976).

2008/09/09

Una novela policial y una lectura personal en torno a Onetti, las dos nuevas obras de Vargas Llosa para el otoño


El suspense '¿Quién mató a Palomino Molero?' y 'El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti', una lectura personal de la obra de este periodista y escritor uruguayo, son las dos nuevas obras que el escritor peruano Mario Vargas Llosa publica en España en septiembre y octubre, respectivamente. Los dos libros serán publicados por la editorial Alfaguara.

En 'Quién mató a Palomino Molero' Vargas Llosa crea una novela policial donde el suspense y la tensión recorren toda la historia. En un escenario dominado por la corrupción y donde los prejuicios y desigualdades conforman la realidad social del país, la verdad acaba convertida en verdades diversas que se confunden la una con la otra en un alucinante juego de espejos. A través de una atmósfera que deslumbra y atrapa, el libro refleja el clima de una época y denuncia los excesos del poder.

"Escribí '¿Quién mató a Palomino Molero?' por la indignación que me produjo el asesinato de un joven avionero de la base aérea militar de Talara y que quedó misteriosamente silenciado por la burocracia oficial. La memoria y la nostalgia de esa época y el furor con que viví los años de aquella dictadura son la materia prima de esta fantaseada explicación de aquel asesinato", explica el autor.

Por su parte, 'El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos Onetti' hace un recorrido por la obra de Juan Carlos Onetti, muerto en 1994, desde sus primeros cuentos y publicaciones hasta las últimas de sus novelas.

"Básicamente, lo que yo hago es investigar la manera en que Onetti utilizó la ficción como un mundo alternativo, en el que se refugian los seres humanos que encuentran esta vida intolerable, asfixiante, frustrante y su manera de defenderse frente a la infelicidad. La respuesta a la derrota cotidiana es la imaginación: huir hacia un mundo de fantasía", detalla Vargas Llosa.

Nancy Huston radiografía a una familia

Nancy Huston ha sido alumna de Roland Barthes y ser la compañera del flamante príncipe de Asturias, Tsvetan Todorov --dos de los más insignes lingüistas del siglo-- quizá sea una consecuencia más del gran amor de la novelista Nancy Huston por las palabras. Nacida en Canadá (Calgary, 1953), trasplantada a París en 1977, con un interludio infantil en Alemania, Huston recuerda cómo cambió su visión del mundo cuando supo que, en alemán infierno e iluminación comparten la misma palabra.
El bilinguismo --inglés y francés-- es su seña de identidad. Escribe indistintamente en ambas lenguas, aunque para los tacos se reserve la de Shakespeare, dice: "Hice una tesis al respecto y creo que el idioma materno se almacena en una zona particular del cerebro". Marcas de nacimiento (Salamandra / La Magrana), su novena novela con la que ganó el Premio Femina, es un libro de fácil lectura que nada debe al estructuralismo de sus orígenes. "Nunca me he sentido cómoda con la jerga académica y no busco impresionar al lector", precisa.
SAGA INFANTIL
La novela teje una saga a través de las voces de cuatro niños de 6 años, miembros de una misma familia de orígenes judíos, desde 1944 hasta nuestros días. O mejor dicho, al revés, porque los hechos se cuentan en orden cronológicamente inverso. Y, además, se apuntalan en la propia biografía de la escritora. A Huston su madre la abandonó cuando ella tenía 6 años. "No he pretendido contar mi historia pero parte de la energía de la novela se deriva de mi experiencia. Recuerdo mis 6 años nítidamente: cómo observaba el mundo, cómo pensaba. Por eso tiendo a no subestimar la percepción de los niños. Creo que es una edad muy original que, por desgracia, el colegio acaba por homogeneizar".Marcas de nacimiento se construye en función de un hecho que el lector solo descubrirá al final, aunque a Huston no le guste la interpretación de que la familia tiene un oscuro secreto. "He querido expresar el caracter impredecible de lo que se trasmite de una generación a otra". A Sol, el niño del 2004, significativamente, una cirugía preventiva borra la marca de nacimiento que ha acompañado a sus ancestros "Él, como los niños de su generación, tiene acceso a una gran información sobre el mundo, pero a la vez ignora lo que ocurre en su familia". Con él se rompe algo sustancial.